Todo
termina por saberse, Rajoy se reunió en secreto con Mas, supongo que
si así lo hicieron, sería porque tendrán algo que ocultar. Un
nuevo error del blandengue de Rajoy que refuerza al presidente de
Cataluña en su pulso con España.
Rajoy
insiste en sus gestos hacia Mas, para favorecer a Cataluña. En la
reciente reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera,
Cristobal Montoro prometió flexibilidad hacia las CCAA que han
incumplido el objetivo de déficit, una de ellas Cataluña. Para
apaciguar a Cataluña, este Gobierno ofrece déficit a la carta, una
medida asimétrica e injusta que castigaría a las CCAA que han
cumplido y premiaría a los que no. Con esta medida, el Gobierno se
convierte en el colaborador necesario para que los independentistas
sigan despilfarrando nuestro dinero en crear estructuras de Estado
para la futura ruptura de la unidad nacional. Aunque este Gobierno
siempre hace lo mismo, acordaos de la Amnistía Fiscal donde
beneficio claramente a los que incumplen con sus deberes fiscales, a
los defraudadores.
La
imagen de Rajoy, negociando a escondidas con un personaje de la
calaña de Mas, resulta patética. Un Rajoy que, en vez de dejar que
Mas se hunda en su incompetencia y su mala gestión, le socorre
adelantándole ingresos tributarios que debería haberle entregado en
junio para que así pueda hacer frente a las nóminas de los
funcionarios de este mes y pagar a sus proveedores. Y todo esto a
cambio de nada, pues su plan hacia la independencia sigue adelante.
Rajoy
da una sensación de gran debilidad al ceder a cambio de nada ante un
personaje que proclama su intención de destruir nuestra Nación.
Ayer mismo CiU, reiteró que no renunciaba a la hoja de ruta
marcada.
Rajoy
maltrata a las CCAA leales que hacen sacrificios para cumplir los
compromisos de ajuste fiscal, y en cambio, premia a los desleales, a
los que desafían al Estado y se exceden en el gasto.
Rajoy,
por simple cobardía, se apunta a la política del apaciguamiento y
de la cesión, una política que siempre fracasó con los
separatistas, una política que siempre les reforzó. Rajoy renuncia
a solucionar de una vez por todas el problema que suponen los
separatismos y pone parches cortoplacistas, el marrón se lo deja a
los siguientes presidentes. Este presidente ha sido una gran
decepción, un gran fiasco.