Y nunca mejor dicho, UPyD
se juega su futuro en menos de una semana. Los 4.028 afiliados del partido
magenta con derecho a voto decidirán si quieren que su partido siga siendo
autónomo, libre e independiente, o si por el contrario, le dan el control a
quienes ejercen de cómplices del sistema y pretenden hacer las veces de
liquidadores de UPyD para entregar sus restos a Ciudadanos.
Por si alguien no se ha
enterado todavía, tras la irrupción de Podemos y sus buenas expectativas de
voto, los poderes políticos y económicos de este país tomaron la decisión de
propiciar la formación de un partido de centro fuerte encabezado por Albert
Rivera. La misión de este nuevo partido sería la de recoger los votos de los
votantes desengañados tanto del PP como del PSOE y que estos no fueran a Podemos.
El problema residía en que entre los dos grandes partidos ya había un partido
insobornable e incorruptible que llevaba años trabajando en pos de la
regeneración democrática del sistema, un partido que se había atrevido a llevar
a los tribunales a poderosos corruptos.
La solución era escenificar
una propuesta de unión entre Ciudadanos y UPyD a sabiendas que iba a ser
rechazada por la dirección de UPyD para posteriormente desacreditar a UPyD y a
su líder Rosa Díez poniendo todos los medios de comunicación al servicio de
Ciudadanos, haciendo a la vez, una brutal campaña contra UPyD.
El sistema además sumó a su
proyecto a conocidos miembros de UPyD para que de forma programada se rebelaran
contra la dirección del partido y se diera la impresión mediática de que UPyD
se descomponía y que sus pesos pesados estaban contra la “intransigente y
dictatorial” Rosa Díez. Ni que decir tiene, que esos mediáticos liquidadores de
UPyD tendrán garantizada tras su pase a Ciudadanos una próspera carrera como
políticos profesionales como pago por los servicios prestados.
Mientras tanto, se
machacaba a los españoles con la falsa cantinela de que “Ciudadanos y UPyD
ocupan el mismo espacio político” y de que “Ambos defienden lo mismo”. Unos
mensajes que calaron entre los votantes y UPyD fracasó rotundamente en las
Municipales y Autonómicas.
Ahora acusan a la
candidatura de Andrés Herzog, Gorka Maneiro y Maite Pagazartundua, de ser la
oficialista para intentar desacreditarla, mi modesta opinión es que ellos
representan los auténticos valores y principios que defiende el partido desde
su creación. Si estas elecciones internas sirven para que los que prefieren
estar en otro partido, se vayan y dejen en paz a UPyD, bienvenidas sean. Aquí
no hay que refundarse, pues casi todo lo que se ha hecho ha estado bien hecho,
aquí solo hay que seguir el camino emprendido hace años, si entonces UPyD era
necesaria, ahora es imprescindible, y aviso, los sucedáneos no valen.
