Susana Díaz y Pedro Sánchez,
anunciaron en noviembre del pasado año que Chaves, Griñán, Zarrías y Viera,
abandonarían sus escaños si resultaban imputados de delitos por el fraude en
las políticas de empleo de la Junta de Andalucía. Ya ha pasado un día desde su
inculpación y ninguno de ellos ha dimitido, aunque muchos lo dimos por hecho.
Griñán ya dejó su acta, Chaves y Zarrías han dicho que lo harán en breve, ya
que este último está a expensas de un recurso presentado.
Lo curioso es, que nos
quieren vender que Viera se ha rebelado cuando no es así. Viera, con sus 35
años de militancia en el PSOE, está haciéndole a su partido su último gran
servicio. Viera se ha dado de baja en el partido, piensa continuar como
diputado y ha anunciado su paso al Grupo Mixto.
El PSOE es evidente que no
quiere que sus cuatro imputados caigan en manos de la juez Alaya, por ello, ha
decidido que Viera quede como un rebelde, pero aforado, y así la causa seguirá
en el Tribunal Supremo, es decir, Viera arrastrará a sus tres compañeros y los
mantendrá lejos de Alaya.
Por lógica, los cuatro
deben seguir en la misma causa, ya que las decisiones prevaricadoras se tomaron
casi todas por su condición de integrantes del Consejo de Gobierno de la Junta
de Andalucía. Hablamos de coautores de un mismo delito continuado de
prevaricación administrativa.
El PSOE ganaría el tiempo
necesario para que antes de las próximas generales no pudiésemos los ciudadanos
ver a alguno de ellos entre rejas, algo que sin lugar a dudas perjudicaría
electoralmente a los socialistas, y eso pueden conseguirlo. Aunque una vez se
disuelvan las Cortes todos pasarán a ser carne de juzgado ordinario.
De nuevo el PSOE miente
descaradamente a los ciudadanos y nos cuenta la película que el mismo ha
montado, todo es una gran maniobra al servicio de los intereses del PSOE, de
rebeldía nada de nada. Estamos ante la gran prueba de que el PSOE no cambia,
salvo honrosas excepciones ellos están en lo de siempre, en la pura mangancia y
su ocultación.
