Después de una larga trayectoria política de casi medio siglo, pues en las elecciones generales de 1979 ya fui candidato al Senado por Sevilla, tengo que reconocer que nunca pensé que recalaría en una organización política, pues no me gusta llamarlo partido, en la que he desarrollado un enorme orgullo de pertenencia.
A lo largo de mi vida, he visto personas que han estado más o menos apegadas a un proyecto político, pero muy poquitas que hagan gala de ello y que rezumen sentimientos enorgulleciéndose de los elevados valores y principios que portan y defienden.
En los tiempos que corren, son demasiados los que prefieren vivir el día a día intensamente, esos que se han abonado al “carpe diem” de la felicidad inmediata y fugaz, siendo incapaces de sumarse a un proyecto serio a medio plazo, en ellos prima el egoísmo y se justifican diciendo que “esto no tiene arreglo” y eso tan socorrido de que “todos los políticos son iguales”.
Todo objetivo necesita para triunfar un compromiso de quienes se suman a él, y en el caso de una organización política que reniega de la política como profesión, es evidente que quienes recalan en el proyecto lo hacen única y exclusivamente, lo hacen convencidos de que dedican su tiempo disponible a un proyecto cuya finalidad es fortalecer a su nación y en pos del bienestar de sus compatriotas. Ningún proyecto, ya sea político o empresarial, puede salir adelante sin un grupo de ciudadanos con un alto grado de compromiso.
Generalmente, el orgullo colectivo se suele sentir cuando se consiguen éxitos, aunque en el caso de VOX, el orgullo se siente por el solo hecho de pertenecer a una organización que desde su irrupción en la política española defiende los mismos valores y principios, por mucho que desde los demás partidos y desde sus medios de comunicación siempre hayan tratado de estigmatizarla.
Cuando tú sientes el aliento, la comprensión y la empatía de las personas que te rodean, de tus compañeros, te da mayor energía y te fortalece para tu quehacer diario y para futuros retos, mucho más, cuando tu reto es cambiarlo todo para dejar a tus hijos una España mejor y con futuro para ellos. Cuando estás convencido de que estás en el lugar correcto de la historia y que tu objetivo es devolverle a España su perdida grandeza, todo es más fácil.
En política, el compromiso y el sentido de pertenencia de sus miembros son factores tan valiosos que pueden llegar a marcar la diferencia con respecto a las demás organizaciones políticas, y en eso, VOX le gana por goleada a sus adversarios. Los otros tienen más recursos financieros y materiales, pero carecen de lo que tienen los de Abascal, un grupo de patriotas, entusiastas y cohesionados que le dan su auténtica fortaleza.
Ahora está de moda eso de decir eso de “este es un momento mágico”, pues bien, yo os puedo decir que cuando estoy rodeado de mis compañeros de VOX en uno de esos actos que destilan patriotismo y nobles sentimientos, yo sí que vivo un momento mágico, ya llevo muchos y espero que aún me queden bastantes más.
Te deseamos toda la salud del mundo mundial para que nos hagas sentirnos orgullosos de nuestro país y de la gente que habita en la Península Ibérica
Increíble y para llorar: los de siempre han preguntado por que vox es de extrema derecha y la respuesta que lo dicen en televisión.