El Banco de España acaba de
hacer público un informe sobre el famoso rescate a entidades financieras que se
llevó a cabo hace varios años. Dicho rescate se hizo con la intención de sanear
un sistema financiero enfermo gracias a unas Cajas de Ahorros colonizadas por
los partidos políticos y los sindicatos.
Por entonces nos dijo el
Gobierno, que el dinero se recuperaría, pero lo cierto es, que este informe nos
muestra la cruel realidad, que de los 51.303 millones prestados, solo 2.686
millones se han recuperado, es decir, el 5,23% de las ayudas desembolsadas para
la recapitalización de las cajas.
A los desmemoriados les
recordaré, que en los Consejos de Administración de las Cajas de Ahorros, los
partidos políticos y los sindicatos, se dedicaban a colocar a los suyos como
premio a los servicios prestados. Individuos todos ellos, o que no sabían hacer
la “o” con un canuto, o gente preparada pero sin el más mínimo escrúpulo, pero
que todos coincidían en algo, llevárselo crudo.
Personalmente, siempre
estuve en contra del rescate, pero me sorprendió mucho la campaña en contra de
los partidos de izquierdas y los sindicatos cuando ellos principalmente, sus
hombres, habían protagonizado semejante golfería.
Es evidente, que el rescate
lo hemos pagado todos los contribuyentes, y que los que se lo llevaron
calentito, ni lo han devuelto, ni han rendido cuentas ante la Justicia, salvo
contadas excepciones. Como siempre, unos y otros, nos han tomado el pelo.
Pero repito, esos slogans
de la izquierda contra los bancos por el rescate no se ajustaban a la verdad,
la banca privada no fue rescatada, fue rescatada la banca llamémosle “pública”.
Por ello, cuando partidos
de la izquierda proponen eso de crear una banca pública, me da la impresión de
que quieren volver por sus fueros, debe habérsele acabado ya la pasta sustraída
antaño.
