Aunque muchos parecen haberlo ya olvidado, hace poco más de cuatro años se consiguió expulsar al PSOE del gobierno andaluz tras casi cuatro décadas gracias a que Vox apoyó en la investidura a Juanma Moreno para que conformarse un gobierno de coalición PP-Cs, un apoyo que firmó a cambio de un compromiso y ese compromiso, Juanma Moreno, en gran medida, jamás cumplió.
Uno de los compromisos del actual presidente andaluz con Vox fue la creación de la Oficina Anti Okupas de Andalucía, ya que el problema de la okupación es uno de los que más angustian a los andaluces que lo padecen y a los muchos que piensan que les puede pasar a ellos, además de ser una gran injusticia.
Cuando nuestro presidente insiste en hablar de lo que llama “problemas reales de los andaluces”, nunca se acuerda de este gran problema y eso que ahora disfruta de mayoría absoluta para poder abordar el asunto.
Personalmente pienso que, como la mayoría de la gente honrada, me indigno cuando a través de los medios, nos informan de casos de okupaciones tan sangrantes, que hasta me entran ganas de formar una cuadrilla, asaltar la vivienda y devolvérsela a su propietario. No se puede seguir permitiendo que todo tipo de ciudadanos, incluidos ancianos, tengan que hasta pagar por ley el agua de la piscina que le han usurpado.
Parece que nuestros gobernantes estén empeñados en favorecer a los delincuentes, porque eso son los okupas, y mientras que en otros países europeos son expulsados de la vivienda en 24-48 horas, les obligan a pagar los daños causados y hasta van a la cárcel, aquí el propietario recupera su vivienda tras 18 meses de sufrimiento de media y los invasores, casi siempre se van de rositas. Algo habrá que hacer, vamos, digo yo.
Y ya que hemos hablado de un barón regional del PP, no quiero dejar pasar la oportunidad de hablar de otro, concretamente de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien apoya que una mujer de 16 años aborte sin la autorización de sus padres, aunque cree que debería tener que informarles. Otra muestra más de que este nuevo PP tan, liberal y centrado, se limita a tener mejores gestores que la izquierda, pero en el mundo de las ideas, ni defiende los valores y principios de toda índole que siempre defendió esa derecha española a la que se suponía que defendía, ni está dispuesto a dar la batalla de las ideas a la izquierda, muy al contrario, cada vez se suma más al “consenso progre”. Tras estas desafortunadas declaraciones, Ayuso, ha dejado de ser lo que era para muchos, mitos más grandes cayeron en desgracia.