Pedro Sánchez consuma su traición a las víctimas, y acerca a los exjefes de ETA y asesinos en serie, Txapote y Parot, a cárceles del País Vasco, pese a no haber mostrado en todos estos años ni un ápice de arrepentimiento, diría yo, todo lo contrario.
Ambos fueron jefes de ETA y acumulan miles de años de condena por sus crímenes. Txapote tiene el siniestro récord de asesinatos de la banda, entre otros los de Gregorio Ordóñez, Miguel Ángel Blanco, Fernando Buesa, José Luis López de la Calle y Fernando Múgica. Parot cometió 39 asesinatos y fue condenado a 4.592 años de cárcel. Junto a estos dos acercamientos, se ha autorizado el de otros once reclusos. Tras esta decisión ya sólo quedan 45 etarras presos en cárceles de fuera del País Vasco y Navarra.
Este Gobierno, ha preferido aprobar los Presupuestos Generales del Estado negociando “con la sangre de las víctimas” antes que con los partidos democráticos. Con este proceder, el infame de Pedro Sánchez, quiere garantizarse los apoyos necesarios para llegar hasta el final de la legislatura. Pero va más allá, pues de cara a las elecciones vascas, pretende junto a Otegi y su EH Bildu, gobernar el País Vasco sustituyendo en el poder, tras décadas, al PNV.
Pero de cara a las elecciones vascas tengo la gran duda de si será capaz el PP de Feijóo de apoyar al separatista PNV para intentar que no pierda el poder. La pena es que eso se sabrá después de conocer el resultado y de suceder, supondría un gran palo para los votantes que aún le quedan al PP en esa región española. Desgraciadamente, en esas elecciones, el voto a Vox será el único con garantías, pues siempre ha mantenido el mismo discurso de la defensa de la unidad nacional, de defensa de las víctimas y combatir, a los separatistas y a sus cómplices en mayor o menor grado.
Aznar y su «catalán en la intimidad», Miura rajao y respeto a las leyes sociatas, Feijóo y su lengua gallega para cargo público, sea un fontanero o un bedel. Rajao guatemala y Feijóo guatepeor seguro.