Pero de verdad creía Feijóo que debatir con Sánchez en el Senado iba a servir para poco más que para corroborar lo que la mayoría de los españoles ya sabemos, que Sánchez es un trilero y que las propuestas del Partido Popular en materia económica, su único fuerte, superan abrumadoramente a las de estos inútiles socialistas, propuestas muy parecidas por cierto, a las que propugna Vox o el moribundo Ciudadanos.
Feijóo ha dicho que, para combatir el alza de los precios y la elevada inflación, hay que tener un proyecto que premie el ahorro energético de pymes, familias y empresas, y que ayude a las empresas para que no se resienta la producción, así como, una reducción de impuestos.
Contradiciendo a Macron, quien aseguró hace poco que “estamos viviendo el fin de la abundancia» nuestro infame presidente se ha atrevido a decir que «el Estado del bienestar será cada vez más fuerte», una afirmación que no se la cree ni él.
El líder del Partido Popular ha reprochado a Sánchez su reciente acto de autobombo con ciudadanos seleccionados por Moncloa para trasladarle sus inquietudes. «Atrévase a hablar con la gente sin un casting previo», le ha retado Feijóo, provocando el cabreo del presidente que le ha respondido acusándole de llamar «títeres» a los ciudadanos participantes. Dudo que Sánchez llegue hasta el final con esa treintena de actos programados para acercarse a la gente “socialista”.