Estamos inmersos en una guerra menos cruenta pero mucho más grave que la de Ucrania, en la que no se utilizan balas ni bombas, una guerra cuyo objetivo es el de conquistar la mente y el corazón de las personas. En esta guerra, el gran enemigo de la humanidad son los grandes medios de información y las Big Tech, quienes utilizan la censura, la mentira y el miedo para crear confusión mental en la gente y así poder manipularlos a su antojo. Lo llaman “Gran Reseteo”.
Todos los que expresamos libremente nuestras ideas en RRSS, conocemos y hasta hemos sido víctimas de esos supuestos “verificadores independientes” de Facebook y la censura en Youtube o en Twitter. Pero lo de Google es aún mucho peor. Pues Google utiliza algoritmos de búsqueda que esconden o relegan información positiva de quienes están en contra del “consenso progre” y defienden posiciones compatibles con el humanismo cristiano y la libertad, por el contrario, amplifica cualquier mensaje de quienes pretenden lo peor para la humanidad desde posiciones “progres” o izquierdistas.
Existe una manera simple de conocer cómo funciona este algoritmo. Buscad en Google sitios de información independiente o noticias de personajes que “molesten” a las Big Tech, verás que la página que buscas no aparece hasta tal vez en la séptima u octava página de sugerencias. En su lugar encontrarás en primera plana sugerencias que desprestigian al sitio web o al personaje. Todo para condicionar la opinión de la gente y evitar que visites el sitio web, ya que la mayoría de las veces la gente toma los primeros resultados de la búsqueda. El objetivo es claro, favorecer siempre a la izquierda y sus destructivos postulados. Toda temática que sea contraria a los deseos de quienes quieren imponer su Nuevo Orden Mundial, será condicionada de la misma manera. El propósito es claro. No quieren que despertemos.
Personalmente, acabo de romper mi acuerdo con Google Adsense, en mi web de artículos de opinión ya no estarán los anuncios que me gestionaban, pues me llegaron a amenazar que o borraba algunos de ellos o rompían su relación conmigo ¡Dictadores!