Si el programa de Pablo Motos tiene éxito, es simplemente porque la gente se divierte al verlo y hasta los invitados también se divierten, pero ayer todo fue distinto teniendo de invitado a Pedro Sánchez, el invitado de la historia del programa, más mentiroso y más peligroso.
Anoche hacía falta que Sánchez tuviese enfrente a un auténtico killer del periodismo y no a un timorato periodista al que le vino muy grande el invitado. Eso sí, el programa seleccionó a un público que casi le hizo la ola a nuestro infame presidente.
Tras muchos años sin querer ir a los medios, Sánchez, acude ahora a la desesperada a todos los medios en busca de votos ya que las encuestas le son poco propicias. Nos sonrojó a todos afirmando que la gran mayoría de los medios son ultraderechistas, que la mayoría de los contertulios también lo son, solo en su desesperación al atisbar que lo van a echar muy pronto de La Moncloa se pueden encuadrar afirmaciones como estas. Para Sánchez, hasta La SER, El País, La Sexta y RTVE, ya no son de izquierdas, no me quiero ni imaginar lo que pensarían ayer la mayoría de los millones de españoles que estaban viendo anoche a El Hormiguero ante los disparates que decía este mentiroso y peligroso amoral, dándonos una idea del esquema mental y el sectarismo ideológico del tipo que ha gobernado España estos últimos cinco años.
Lo dijo con absoluta desfachatez, yo no he mentido, simplemente he cambiado de posición. Y se quedó tan pancho. Una pena que a Motos le falten tablas políticas.
Uno de los momentos “cumbres” del programa fue cuando afirmó Sánchez que “hemos pasado de destinar 80 millones de euros a violencia de género a invertir ahora 320 millones de euros” y le preguntó Motos ¿Y se ha obtenido algún resultado? Respondiendo Sánchez “Eh… Bueno, hay más concienciación”. Todo un farsante.
El resumen tras ver el programa es simplemente que decepcionó y hasta aburrió, porque el timón de la entrevista lo llevó siempre Sánchez y Pablo Motos desaprovechó una gran oportunidad para desenmascarar a este bicho.