La celebración del “orgullo gay” se ha convertido, en los últimos años, en una imposición institucional, un problema de convivencia y en la causa de la vulneración de los más elementales derechos de las poblaciones donde se lleva cabo por los excesos que se cometen.
La oficialización de un acto en la que un colectivo privado, pero con subvenciones públicas, celebra el orgullo que le causa una práctica sexual concreta, ha llevado a que se extienda de su día inicial a ocupar más de una semana, a que se invierta mucho dinero público en ello, a invadir lugares públicos y a utilizar tanto instituciones como recursos públicos.
La lamentable colaboración de todos los partidos del ámbito parlamentario, menos Vox, en esta trama de intereses, que se han volcado para garantizar que unos colectivos minoritarios vulneren con impunidad desde normas municipales hasta derechos fundamentales de la mayoría, hace que el de Abascal, se presente como el único partido que denuncia esta situación y exija explicaciones a quienes tienen la responsabilidad de gobierno municipal, autonómico y estatal.
Los ciudadanos tenemos derecho a conocer de manera exacta el dinero público invertido, los recursos públicos utilizados y las normativas incumplidas con permiso municipal vulnerando derechos y extralimitándose en sus atribuciones. Y deberíamos exigir que los artífices y colaboradores de todos los partidos políticos implicados se hagan responsables de este tipo de actuación de las administraciones, amparadas únicamente por motivos ideológicos y filiaciones personales.
También hay que tener en cuenta, que un porcentaje muy importante de homosexuales no se identifican y hasta aborrecen esta celebración, pues ellos han optado por vivir su sexualidad con la misma discreción con que la vivimos la gran mayoría de los heterosexuales.
Este artículo iba acompañado de una fotografía que indigna profundamente, una niña que se ve obligada a pasar andando junto a un grupo de auténticos depravados financiados por lobbies. Pero como las RRSS bloquean a quien se atreve a mostrar eso que ellos alientan, he tenido que cambiar la imagen. Y yo me pregunto ¿hay derecho a eso? Pues todos los partidos, menos Vox, lo apoyan y lo financian con nuestro dinero.