Aún recuerdo cuando a Abascal no se le permitía participar en los debates electorales aduciendo que no tenía representación parlamentaria, en cambio, ahora, a SUMAR, que jamás ha estado representado en Congreso de los Diputados, se la incluye en todos los debates y nadie protesta.
Eso sí, de una manera descarada, Feijóo, maniobra para evitar debatir en corto con Abascal, a pesar de representar a la tercera fuerza política del país con cuatro millones de votos, anunciando que no irá al debate si no es a siete, con PSOE, Vox, Sumar, ERC, PNV y Bildu, pues de esa manera, el mensaje del líder de Vox se escuchará bastante menos. De esta manera, Feijóo, aplica un «cordón sanitario» a quienes han «tendido la mano para echar a Sánchez y a sus políticas», además de a «toda la porquería legislativa que el PSOE ha traído a España en estos cuatro años».
El PP siempre tiende la mano al PSOE antes que a Vox pese a que las elecciones generales del 23 de julio son un duelo claro entre dos modelos. No es el sanchismo, es el socialismo con las peores caras que ha tenido a lo largo de toda la historia y a lo largo de todo el mundo, por todas partes y sin excepciones. El socialismo enemigo de las patrias, de las libertades, de la dignidad humana. Es una plaga para nuestro pueblo. Y ni eso es suficiente para que la cúpula de este PP se sienta más cómoda junto a los socialistas que junto a los patriotas.
El PSOE y Sumar ya han confirmado la presencia de sus candidatos, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, en los dos debates a cuatro previstos, Feijóo ha dicho que no asistirá, desconozco que decidirá Abascal. Lo cierto es que un atril vacío por la cobardía de Feijóo podría pasarle factura en las urnas este 23-J.