El debate de anoche en RTVE fue la gran oportunidad que tuvo Abascal para que los españoles conocieran de su boca lo que realmente propone Vox para solucionar todos los graves problemas que sufre España y los españoles, pues hasta ahora, la práctica totalidad de los medios han tergiversado y manipulado intencionadamente su mensaje, unos para beneficiar a Feijóo y otros a las izquierdas.
Pese a enfrentarse el líder de Vox a ese monstruo de dos cabezas formado por esos dos compinches mentirosos llamados, Pedro y Yolanda, ganó el debate con absoluta claridad, haciéndolo, guardando siempre las formas pese a las graves acusaciones de que fue objeto. Desde mi punto de vista, Abascal se mostró como un hombre de Estado, controlando sus emociones, hablando de lo que de verdad les interesa a los españoles y rebatiendo con solvencia las acusaciones que vertía sobre el “perro de presa de Sánchez”.
Sánchez, estuvo ausente en gran parte del debate observando las burdas y fallidas dentelladas que su socia le lanzaba a Abascal y que este esquivaba y respondía con absoluta solvencia. Los líderes de las izquierdas centraron sus acusaciones en sus mantras ideológicos, sobre todo en lo relacionado con el feminismo y su “violencia de género”, pero se encontraron a un Abascal muy seguro de sí mismo que lo rebatió todo con bastante credibilidad.
Pedro y Yolanda, trataron de transmitir a los televidentes que Abascal representaba también al ausente, a Feijóo, pero el líder de Vox dejó muy claro que el pin de la Agenda 2030 que llevaba Sánchez en la solapa, también lo llevaba Feijóo y que él combatía todo lo malo que significaba.
En su ataque a la ideología de género integró la ley trans, la ley del “sólo sí es sí” y la Ley de la Violencia de Género, y resumió sus efectos en el “borrado de la mujer” y la “traición a la mujer”. La pérdida de seguridad de la mujer española exigía un planteamiento así, acusador: se han liberado violadores y ha aumentado la violencia sexual. VOX, que era el partido de la seguridad, se convierte así en el partido de la seguridad para la mujer. Abascal se refirió a la autopercepción del hombre como mujer, su efecto en los vestuarios, el deporte femenino, la obtención de plazas; la suelta de violadores o la asimetría legal de hombres y mujeres en la Ley de Violencia de Género, fue claro, coherente y muy pedagógico, según él, una ideología que difumina a la mujer. Cuando le preguntó a Yolanda y a Pedro ¿Qué es una mujer? Los dejó descolocados y fueron incapaces de responder.
Yolanda Díaz, hizo de mala, adopto un comportamiento canalla y vil, acusando a Abascal de los crímenes de mujeres, acusaciones que Abascal desmontó en muy poco tiempo, por otra parte, en lo demás, Yolanda se mostró como la inútil que es, defendiendo la disminución de horas de trabajo y la subida de sueldos, la industria verde y resto de “chorradas” basadas en esa ideología progre que solo nos traerían ruina y pobreza. A Sumar solo le van a votar los malvados comunistas y todos esos incultos a los que les suenan bien las absurdeces que les pudiese garantizar vivir sin “hincar el lomo”.
Abascal también presentó su oferta de consultas a la población en temas de mucho interés, recuperando la utilidad del artículo 92. Y habló de “un cambio total” frente a “ustedes, PP y PSOE, que llevan décadas pactando con los nacionalistas al servicio de intereses o decisiones extranjeras”.
Al final, el perjudicado fue Feijóo por negarse a asistir, pues Abascal dejó claro que él es la alternativa y que el líder popular solo quiere alternarse en el poder sin afrontar los cambios de calado que necesita España.