De este asunto no os habréis enterado, simplemente, porque los medios lo ocultan, pero es de extrema gravedad y considero mi obligación hacerlo público. La directora de Comunicación y Asuntos Públicos de Google España y Portugal, Anaïs Pérez Figueras, manifestó a través de Twitter su apoyo al portavoz parlamentario de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Oskar Matute García de Jalón, en una de sus intervenciones en el debate organizado el día 13 de julio por RTVE.
En concreto, la dirigente de Google apoyaba las declaraciones del portavoz de Bildu en las que aseguraba que su formación “ha hecho bandera siempre de la no violencia y ha hecho siempre una apuesta para que la política de la izquierda soberanista vasca se moviera por parámetros de diálogo, de no violencia y, desde luego, por vías políticas pacíficas y democráticas”.
¿Cuál es el único partido que ha reaccionado ante esto? Pues el de siempre, Vox. Y esta reacción también la han ocultado los comprados medios de comunicación que padecemos.
El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha enviado una carta a Google en la que recuerda que “EH Bildu es una coalición de varios partidos políticos que incluyen a los herederos del brazo político de ETA; que el actual coordinador general de dicha formación política, que D. Arnaldo Otegi Mondragón, ha sido miembro de la banda terrorista ETA; y que EH Bildu incluyó en sus listas electorales para las Elecciones Municipales del pasado 28 de mayo a 44 exetarras, incluidos 7 condenados por delitos de sangre”.
Es por ello por lo que Garriga ha expuesto su preocupación después de que “una empresa como la suya participe en el blanqueamiento de ETA a través del respaldo expreso a sus herederos políticos, todo ello en plena campaña electoral”. “No debemos olvidar el profundo daño que ha supuesto ETA y que todavía hoy suponen sus fines políticos para nuestra democracia”, recuerda, quien se dice confiado en que la empresa “rectifique públicamente”.
Es curioso que el Partido Popular, o no se entera de estas cosas, cosa que dudo, o simplemente le tiemblan las piernas y se da por no enterado.