Si analizamos con detenimiento todo lo que ha declarado Feijóo a los medios desde que se inició la campaña electoral, la derecha social debería estar muy preocupada, pues lo que se desprende de sus declaraciones es que Feijóo podría hasta superar la traición que perpetró Rajoy cuando los españoles le dieron la mayoría absoluta harta de socialismo.
Este PP quiere obtener el máximo de escaños posibles, sabedor que la mayoría absoluta es imposible, para no tener que depender de Vox a la hora de formar gobierno y así, como ha manifestado, poder llegar a La Moncloa gracias al apoyo de pequeños partidos. Hasta ha dicho que hablaría con el socialista Page si le faltasen 20 escaños. Es una auténtica vergüenza.
Desgraciadamente, ese voto útil del que nos habla constantemente el PP, puede convertirse en el más inútil en décadas. Los españoles quieren cambiar casi todo, sustituyendo las perversas leyes de socialistas y comunistas por otras razonables que satisfagan a la mayoría, sustituir a Feijóo por Sánchez para que poco cambie, es simplemente, una gran traición a ese electorado de derechas que parece instalado en el masoquismo.
Solo el voto a Abascal puede denominarse voto útil, pues con él y los suyos en un gobierno de coalición se acometerían los cambios de calado que les urgen a esa ciudadanía amante de la ley y el orden. Ya está bien de optar por el mal menor, debemos ser valientes y con determinación acometer esa gran empresa de eliminar de nuestra sociedad cualquier vestigio de los que desde sus extremas ideologías y su odio han degradado nuestra sociedad hasta límites nunca antes vistos.
Cómo podemos pensar, que un partido como el PP, defensor de la nefasta Agenda 2030, va a sustituir a otro, el PSOE, también defensor de la Agenda 2030, y va a cambiar el rumbo de nuestra sociedad. Hay que tener grandes tragaderas, mucha tibieza y demasiada cobardía, para no entender, que la presencia de Vox en el futuro gobierno es condición imprescindible para que esto empiece a cambiar y no se limite Feijóo a lo de siempre, a intentar gestionar mejor que la izquierda, pero a dejar lo pernicioso totalmente vigente.
Hace tiempo comenté que Feoojo es un lobo con piel de oveja y me remito a los boletines oficiales de Galicia. Con el permiso del garante de la prostitución viola la Constitución mañana tarde y noche y, como dicen las marroquíes de las bolivianas, miente más que habla. Los expañoles (as) han perdido la cabeza. Un hombre (a) que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas o no vale nada el hombre (a).