España es un referente mundial en distintos ámbitos, tanto económicos como sociales. Con una extraordinaria oferta académica, numerosos espacios naturales declarados reservas de la Biosfera, playas y uno de los principales destinos turísticos del mundo con más ciudades Patrimonio de la Humanidad. Un clima y una gastronomía envidiada por muchos de nuestros vecinos europeos, contando con la segunda lengua más hablada del planeta, el español. Somos un magnífico lugar donde vivir, pero………………………
Nuestro actual presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez, quiere acabar con cualquier vestigio de nuestra historia, de nuestras tradiciones. Romper la unidad de todos los españoles y terminar con el Estado de Derecho, aunque tenga que saltarse la Constitución, cuando debería deponer sus intereses personales para el bien común.
Nos encontramos ante un nuevo panorama político desalentador, puesto que ha sido designado Pedro Sánchez, como candidato a la investidura por S.M El Rey Don Felipe VI, de acuerdo con lo establecido en el artículo 99.1 de nuestra Carta Magna. Es bien sabido por todos, los futuros planes rocambolescos que el líder socialista quiere ejecutar para alcanzar dicha gobernabilidad, y ninguno de ellos es ventajoso para la estabilidad ni para la cohesión de la Nación.
Los partidos independentistas catalanes exigen una ley de amnistía como requisito principal para apoyar la investidura de Sánchez, debido a que la solución para ellos es abordar el conflicto político con Cataluña. No solo se trata de una exigencia del partido del expresidente catalán y prófugo de la Justicia, Carles Puigdemont. ERC está incluido en estos pactos para que se ejecute la nueva ley en España. Esta petición no es algo novedoso pues ambas formaciones presentaron una proposición en 2021. Si el líder socialista finalmente accediera ante las demandas de ambos partidos, supondría no solo el perdón de las penas, sino también el olvido del delito y burlaría el artículo 62 de la Constitución que prohíbe los indultos generales. Recordemos que el indulto tiene carácter individual aplicable a la persona que previamente ya haya sido condenada.
Y mientras que todos estos problemas se ciernen sobre nosotros, se acrecienta el “otro” gran problema, el de la invasión cada vez a mas escala de los que nos llegan del sur de forma ilegal, fenómeno contra el que nuestros gobernantes no mueven ni un solo dedo, es que además lo alientan.
La avalancha que está llegando a Canarias ha traído como consecuencia que nuestro Gobierno haya empezado a trasladarlos en vuelos regulares a la Península, Barcelona y Andalucía, son sus destinos actuales, viajan sin acompañamiento y una vez llegados a su destino, se dispersan sin control alguno y se les pierde la pista.
Ya sabemos cual va a ser nuestro futuro simplemente viendo lo que ocurre en Francia, Bélgica o Suecia, pero parece que quienes nos desgobiernan pretenden justamente eso, que nuestras calles lleguen a alcanzar cotas de inseguridad nunca vistas y que los que proceden de culturas incompatibles con los valores de occidente impongan su ley cada vez en más lugares. Que en plena alerta antiterrorista no se investigue a quienes llegan y se les permita deambular libremente por nuestro territorio nacional, demuestra la catadura moral de los tipos que dirigen los destinos de España.