A este paso, más pronto que tarde, veremos al alcalde de Sevilla, José Luis Sanz y a sus concejales con un pañuelo palestino para intentar que no les llamen ni xenófobos ni racistas, a los populares, sus ancestrales complejos siempre les pueden.
En el Pleno municipal del ayuntamiento de Sevilla, Vox, presentó una propuesta para dar más realce al día de San Fernando, para que el día 30 de mayo volviese a ser festivo, como lo fue hasta que lo cambiaron quienes hubiesen deseado que el pasado hubiese sido distinto y que la Reconquista hubiese fracasado. La figura de San Fernando fue crucial en la historia de la ciudad hispalense y por eso Vox ha aprovechado que se cumple el 775 aniversario de la conquista de Sevilla para la Cristiandad para hacer su propuesta y reconocer la figura de su santo conquistador.
Lo normal es que el patrón de la ciudad tenga su día de festivo fijo y que desde el ayuntamiento se le trasmita a los sevillanos todo lo que este Santo Rey hizo por la ciudad y por ellos, pero no, en esto también el PP imita a la izquierda y votó “no” junto a socialistas y comunistas, Y lo hizo con un argumento patético, pues su delegado de Fiestas Mayores afirmó que su festividad “no está lo suficientemente arraigada en el pueblo” y a este paso, con la actitud de los lamentables políticos que gobiernan y han gobernado Sevilla, pronto los sevillanos no sabrán ni quien era San Fernando.
Es lo de siempre, el PP jamás le ha dado la batalla cultural a la izquierda, pero ya no es solo eso, es que ahora hasta se mimetiza con ella y acepta sus decisiones, esas que van contra nuestras tradiciones y por lo tanto, contra nuestra historia. A este paso, muy pronto, quienes pasean por la sevillana Plaza Nueva se preguntarán de quien es esa estatua que está situada en su centro
Normal en el partido populachero, hijos predilectos de satanás. Antes, cuando se mostraba el cuerpo incorrupto, catedral llena.