Pedro Sánchez y Yolanda Díaz han escenificado hoy su acuerdo programático para que el infame alcance de nuevo el Palacio de la Moncloa. De las 230 medidas acordadas, la mayoría son de carácter económico, muchas de ellas son de auténtica “aurora boreal” y conseguirán hundir aún más nuestra Economía.
Pretenden que se reduzca la jornada laboral y se mantenga el salario, trabajar menos y cobrar lo mismo manteniendo la baja productividad actual, típico de socialistas y comunistas, paso previo para la destrucción de la Economía.
Hachazo fiscal a la banca y a las empresas energéticas con importante subida de impuestos, así como fijar un tipo del 15% en el Impuesto de Sociedades sobre el resultado contable, en lugar de sobre la base imponible como hasta ahora y también se ceban con las Grandes Fortunas.
Pretenden prohibir los vuelos de menos de 2,5 horas de duración que tengan el tren como alternativa, medida que perjudicará a mucha gente, con el argumento de reducir las emisiones de CO2. Y esto lo firma el que con su Falcon ha emitido en dos años el CO2 equivalente a 5.000 años circulando en coche.
Subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), endurecimiento del despido, facilitación del teletrabajo, establecimiento inmediato de los Índices de Precios que contempla la Ley de Vivienda, regulación de los apartamentos turísticos, actualización de las pensiones conforme al IPC, aumentar las pensiones mínimas y no contributivas. Y por supuesto, reforma del sistema de financiación de las CCAA para beneficiar a las CCAA gobernadas por sus socios separatistas.
En resumen, asfixiar a autónomos y empresarios, con medidas intervencionistas también dirigidas contra los propietarios. Y todo, con el objeto de recaudar más para seguir enchufando a los suyos y distribuyendo “paguitas” o como los llaman, bonos sociales de todo tipo, para se supone, ayudar a todos aquellos que sus políticas están conduciendo a la pobreza, ilegales y vagos de todo tipo. Estamos cada vez más cerca de Argentina o Venezuela y más lejos de Europa. Se castiga al que crea riqueza y trabaja para premiar lo contrario.