Un padre cuyos hijos acuden a un colegio de la localidad alicantina de Alfaz del Pí, colgó un video denuncia en la red que ha generado una completa conmoción en la localidad y en toda la provincia. En él denuncia que unos educadores sexuales externos al centro, donde sus hijos de 12 años estudian, les han explicado que “las niñas, para darse placer a sí mismas, lo que tienen que hacer es juntarse dos, juntar las vaginas y frotarse” y a los niños “les han explicado que, para darse placer, hay que masturbarse metiéndose un dedo en el culo y frotándose la próstata”. Como no podía ser de otra manera, la izquierda gobierna ese ayuntamiento de la comarca de la Marina Baja, exactamente el PSOE.
Desde mi punto de vista, hay que hacer llegar el contenido de las charlas escolares a los padres y estos deben dar su autorización por escrito. Por otra parte, en estos tiempos que corren, considero que lo más adecuado es que los propios padres sean quienes informen y eduquen a sus hijos sobre sexualidad, debido a que como vemos, hay demasiados políticos deseando corromperlos.
No es la primera vez que episodios relacionados con cuestiones relativas a la sexualidad se convierten en escándalos en esa región. En 2021, la Generalitat Valenciana, puso en marcha una campaña para extender el sexo anal entre heterosexuales: “Dejemos atrás el tabú”. La campaña estaba destinada a explicar que el sexo anal “No sólo lo realizan las parejas homosexuales”.
También el Instituto Valenciano de la Juventud puso en marcha en RRSS una campaña bajo el título “Aquí hay tema”, que entre otras cuestiones trataba el chemsex, un modo de sexualizar el consumo de drogas entre los jóvenes.
Para la izquierda, los colegios no son lugares donde la prioridad es transmitir conocimientos a los chavales, para ellos, son simples fábricas de futuros votantes, por ello, corromper, intoxicar, envenenar a los alumnos, alejarlos de los valores morales que les han transmitido en su familia es siempre uno su objetivo primordial.