España está hoy gobernada por un partido históricamente criminal que ha formado un gobierno de frente popular con los comunistas de Sumar y Podemos, asesores de regímenes totalitarios hispanoamericanos y con los partidos separatistas, catalanes y vascos. España se encuentra, gobernada y maniatada, por todos sus enemigos en un régimen dictatorial.
En esta situación, el Partido Popular tampoco puede desempeñar un papel de oposición, ya que es un partido que lleva décadas traicionando a la nación y a la masa social que le otorga el voto en las urnas y a la que ha traicionado en cada uno de los principios que decía defender gobierno tras gobierno. Feijóo, les intenta vender la imagen de oposición, mientras, por otro lado, pacta con el partido socialista y constantemente invoca la vuelta de un “socialismo bueno”. Este es el mismo Partido Popular que ha entregado el poder al autócrata Sánchez con su acercamiento y mano tendida durante la campaña de las elecciones del 23 de julio. Es el Partido Popular que habla solo de igualdad en esta situación, olvidando obviamente la cuestión fundamental que no es otra que España y su unidad nacional.
Ni al PSOE ni al PP les importa España, el PSOE está dirigido por un psicópata. El Partido Popular de la gaviota esquizofrénica no es otra cosa que una maquinaria de poder corrupta que maneja bien el sistema y el juego electoralista, adaptándose en el discurso, mutándose camaleónicamente a conveniencia solo para lograr su fin último y único, la obtención del poder. Es el mismo Partido Popular que habló recientemente de plurinacionalidades, que alaba una y otra vez a un PSOE bueno e inexistente, y es el Partido Popular que ha pactado constantemente con los separatistas catalanes y vascos. Es el Partido Popular que se ha plegado a cada una de las normas ideológicas de la izquierda, asumiéndolas como propias y compartiendo su misma agenda global, e incluso ahora trata de blanquear al PSOE y normalizar la grave situación que vive España.
Recordemos que es el Partido Popular de Aznar el que pacta con el “ladrón” de Jordi Pujol su primera infame gobernabilidad y dio así a los nacionalistas catalanes la posibilidad de crear, desde las escuelas, una fábrica adoctrinadora de independentistas. Después, a petición de aquellos, purgó a los mejores del PP catalán, defenestrando a Alejo Vidal Quadras, entre otros. El mismo PP que pactó con el PNV, ese partido separatista que firmó el Pacto de Estella. Ya no os acordáis cuando Aznar habló del “frente de liberación vasco”. Da igual el PSOE que el PP, el llamado “PPSOE” es el culpable y nunca será la solución, porque es el problema ¡Cuánta traición y cuánta ignominia!