Cuando la realidad política está instalada en el más absoluto disparate, nada ya nos sorprende demasiado, la petición de Junts, partido del prófugo Puigdemont, pidiendo que se sancione a las miles de empresas que abandonaron Cataluña en 2017 para apoyar a Sánchez en sus propuestas ante el Congreso, son absolutamente contrarias a la libertad de movimiento que tienen las empresas en todo el ámbito de la UE. Por mucho menos se ha sancionado a otros países. En Bruselas deben pensar que nos estamos volviendo locos.
Está quedando demostrado, que un pacto de legislatura es una cosa y un pacto de investidura otra muy distinta, pues en el segundo estás constantemente chantajeado, en este caso por demasiados y eso aguantarlo durante cuatro años es muy complicado, además de ser muy dañino para la ciudadanía, esa que al final es la que sufre en sus carnes las barbaridades que se perpetran con el único objetivo de que un canalla como Sánchez continue en el sillón.
Estos últimos días nos han dicho los medios que un tercio de nuestros jóvenes, entre ellos un número muy elevado de quienes finalizan sus estudios universitarios, se plantean irse de España, al entender que en otros lugares van a disfrutar de mejores expectativas profesionales y van a tener un nivel de vida superior. Estamos ante una noticia que nos debería preocupar, pues una sociedad no puede quedarse impasible cuando sus más cualificados jóvenes llegan a la conclusión de que su futuro está fuera de España.
Del anterior párrafo es fácil deducir generalizando, que los dos tercios que se quedarán serán los menos cualificados, quienes solo podrán optar a trabajar a cambio de salarios bajos con los que difícilmente podrán optar a tener una vivienda propia y hasta una vivienda en alquiler, debido a los altos precios de ambas opciones, lo que les impedirá crear una familia y tener hijos.
Si a esto sumamos que hay cada vez un número más elevado de jóvenes que ya afirman abiertamente que no quieren tener hijos, el coctel empieza a ser explosivo, pues sin relevo generacional el futuro se torna muy negro. Un síntoma de todo ello es que ya hay más mascotas que niños, lo mismo muchos instalados en su tontuna piensan que sus perritos y gatitos les pagarán en el futuro su pensión.
Y hay otro factor muy a tener en cuenta, la inmigración legal hace que los poco cualificados españoles no puedan competir con quienes, desde su imperiosa necesidad, están dispuestos a currar en peores condiciones.
No olvidemos nunca, que la situación perfecta para el socialismo es esa, que todo vaya muy mal y que ellos te den una paguita para poder sobrevivir malviviendo pero en deuda con ellos y votándoles.
Hace más de medio siglo, solo trabajaba uno y era capaz de tener un puesto de trabajo, conseguir una vivienda de protección oficial, tener varios hijos y sacarlos adelante. Despues se incorporó la mujer al mercado laboral y sorprendentemente, ahora con dos sueldos ni siquiera se puede conseguir lo que se conseguía antes con uno. Que alguien me lo explique. Parece que nuestros nefastos gobiernos, están empeñados en acabar con todo lo que han conseguido con esfuerzo varias generaciones de españoles.
No se puede permitir que los impuestos hayan llegado a niveles casi confiscatorios por la necesidad de mantener tantas estructuras políticas y administrativas innecesarias, tanto político y personal de confianza, tanto enchufado. El Estado de las Autonomías es nuestra ruina, ha acabado con nuestro Estado del Bienestar para mantener el de los partidos políticos.
A estas alturas ¿alguien todavía cree que el gasto político descomunal que soportamos, con la monstruosa fiscalidad que sufrimos, no es el responsable de la triste realidad que vivimos? Evidentemente, también ayuda mucho el tener políticos que cuando gobiernan no lo hacen pensando en el exclusivo interés de España y de los españoles, pues lo hacen simplemente mirando por ellos y sus partidos, no teniendo ningún problema en beneficiar más a unos que a otros con tal de conseguir el poder o mantenerse en él.