Lo de ayer en el Senado es solo un adelanto del triste esperpento que nos espera durante cuatro años, ya que por mucho que digan que esta situación no puede durar hasta que finalice la actual legislatura, mucho me temo, que Sánchez es capaz de desguazar el Estado al completo con tal de seguir habitando La Moncloa el máximo de tiempo posible.
Lo de ayer es propio de una república socialista bananera hispanoamericana, pero no de una supuesta democracia europea. Casi todo lo aprobado fue ilegal, ya que o contradecía lo que dice con claridad nuestra Constitución o lo que España firmó para entrar en la Unión Europea.
Desde ayer ya no hay duda posible, Sánchez es el pelele del huido de la Justicia, Carlos Puigdemont, un delincuente que lidera desde el exilio un partido, Junts, al que le vota el 1,4% de los españoles y decide el futuro de 47 millones. Recuerdo que, en 2014, Rosa Díez (UPyD) presentó en el Congreso una propuesta para modificar la ley Electoral con la finalidad de hacerla más justa y proporcional, gobernaba Rajoy y el PP se opuso, de haberse aprobado, lo de hoy nunca habría sucedido.
Puigdemont le apretó las clavijas hasta el último momento a Sánchez y consiguió que se cediera a Cataluña la competencia de inmigración, una cesión que choca frontalmente con el artículo 149.2 de la Constitución Española, que otorga al Gobierno central la “competencia exclusiva” de las políticas relacionadas con la “nacionalidad, inmigración, emigración, extranjería y derecho de asilo”. La enésima burla de Pedro Sánchez a nuestra Carta Magna, pues supone que una policía regional controle las fronteras exteriores, algo que choca frontalmente también con la legislación de la UE.
Y otra cesión que supuestamente consiguió el fugado de nuestro infame presidente, el PSOE suprimió un artículo de su Decreto con el supuesto fin de que la Ley de Amnistía no pueda ser paralizada por un recurso de un juez español ante el Tribunal Europeo de Justicia. Casi toda la prensa habla de que se ha blindado la Ley de Amnistía, algo totalmente erróneo y fruto del bajo nivel de unos periodistas vendidos al poder político, pues cuando un país se integra en la Unión Europea, firma que las leyes de cada país están por debajo de las de la UE y que cualquier sentencia puede ser recurrida al TJUE, quedando su ejecución paralizada hasta que se pronuncie el mencionado tribunal.
En definitiva, un adelanto de todos los males que nos va a traer el canalla que nos gobierna. Pero no nos equivoquemos, Sánchez, es presidente porque hay demasiados españoles que votan con las vísceras en vez de con la cabeza, pero ellos también lo sufrirán, lo mismo, algún día esto cambia, la esperanza es lo último que se pierde.