Solo puede calificarse de bochornoso, el resultado del estudio llevado a cabo por el Mathias Corvinus Collegium-Centro de Estudios Europeos (MCC), pues en él se detalla el alineamiento del Partido Popular Europeo en el que está el PP de Feijóo, con los partidos de izquierdas en temas importantes, esos que afectan a nuestra vida diaria, durante la legislatura 2019-2024 en el Parlamento Europeo.
Lo que han apoyado los de Feijóo y su jefa Von der Leyen, en relación con el Pacto de Migración y Asilo, el Pacto Verde Europeo, las Resoluciones sobre el Estado de Derecho contra Hungría y Polonia, y los Acuerdos Comerciales, ha sido una traición en toda regla a quienes se supone que representan.
En lo relativo al Pacto de Migración y Asilo, los populares han votado junto a los socialistas en un 86% de las ocasiones. Este apoyo ha sido crucial para la aprobación de importantes normativas, como la Directiva de la Tarjeta Azul de la UE y el Reglamento de Gestión de Asilo y Migración.
Esta tendencia no se limita a la política migratoria. En temas ambientales, el PPE también ha mostrado una postura alineada con la izquierda y los objetivos del Pacto Verde Europeo, apoyándolo en el 90% de las ocasiones y eso que esa norma condena a nuestro sector primario. Mientras que, en este asunto, los populares, los socialistas y los verdes apoyaban esas terribles medidas, el grupo europeo de VOX y Fratelli d’Italia (ERC) e ID, se opusieron.
En lo relativo al Estado de Derecho, el PPE ha apoyado sanciones contra países como Hungría y Polonia por supuestas “violaciones al Estado de Derecho”. Postura que va en contra de la defensa de la soberanía de los Estados miembros que defienden ECR e ID. Sin embargo, el PPE ha defendido estas acciones como “necesarias para mantener los principios fundamentales de la Unión Europea”, algo muy curioso, porque contra Sánchez, nuestro infame presidente, la UE no toma medidas.
El estudio concluye que el posicionamiento del PPE demuestra una estrategia de colaboración que desafía las tradicionales divisiones “izquierda-derecha”. Esta táctica de consenso podría influir significativamente en la dinámica política de la próxima legislatura del Parlamento Europeo, donde la cooperación interpartidaria será esencial.
Los que son compañeros de cama de los socialistas en la UE y aprueban casi todo lo que estos les proponen, aquí engañan a sus votantes ocultándoles lo que allí hacen.