Pese a su pertinaz decadencia, Francia sigue siendo una de las grandes naciones europeas, uno de los pilares fundadores de la Unión Europea y una de las economías más potentes del continente. Viendo el resultado de ayer en la segunda vuelta electoral, podemos constatar que la decadencia francesa se acelerará.
La derecha patriótica de Le Pen, Reagrupamiento Nacional, ganó la primera vuelta y todos sus adversarios se unieron y decidieron como actuar para que no ganará la segunda. Al final lo han con seguido, ha ganado el Frente Popular, la izquierda radical, comunistas y socialistas apoyados por lo que queda de esa derecha y de ese centro, absolutamente inútiles, pero no solo por ellos, ha sido decisivo el apoyo absoluto de la inmigración, sobre todo islámica, es decir, la mayor amenaza que tiene la República es la que ha apoyado sin fisuras al ganador.
El comunista Melenchón tiene muy difícil poder formar gobierno, pues son tan distintos sus socios que se me antoja imposible llegar a un acuerdo sobre las políticas que habrán de llevarse a cabo en la próxima legislatura. Y es que hacer un cóctel con liberales, socialdemócratas, socialistas, comunistas e islamistas, parece una tarea de auténtica ciencia ficción.
Cuando los españoles nos quejamos y no nos explicamos porqué votan muchos de nuestros compatriotas al socialismo, calificándolo de voto suicida, como se podríamos calificar a quienes han votado en Francia a una candidatura de izquierda radical y antisemita que ha sido apoyada por esos que llegaron a Francia a imponer su cultura y sus costumbres y ya han conseguido que en muchos barrios de sus grandes ciudades no rija ya el Estado de Derecho ni sus leyes, sino la sharía ¿No debería mosquearles un poco que quienes en el futuro serán posiblemente los verdugos de ellos o de sus hijos coincidan con su voto? Está claro que deberían meditarlo.
Estimado Alejandro, puedes creerlo o no, pero una vidente dijo que en 2024 Francia sería tierra de manifestaciones y tumultos y «Uropa» tierra de Satanás. Nada nuevo bajo el sol.
Es un suicidio lo hecho Macron