El director ejecutivo de Facebook e Instagram, Mark Zuckerberg, nos mintió cuando se comprometió a poner fin a la censura en sus RRSS, pues los llamados “verificadores de datos” siguen actuando con total impunidad como sicarios contra la libertad de expresión. Incluso ha llegado a admitir, Zuckerberg, en una carta dirigida al Congreso norteamericano, que su empresa fue presionada por la administración Biden-Harris para censurar a los estadounidenses en Facebook e Instagram. Es una carta de un valor incalculable, pues demuestra que el Partido Demócrata, el de los progres norteamericanos, si algo no defiende es la libertad y que Kamala Harris, esa candidata prefabricada en situación de emergencia está más cerca de Cuba que de una nación occidental y democrática en la que supuestamente se deben defender las libertades de los ciudadanos. Según expertos juristas, esos intentos de censura por parte de la Casa Blanca podrían suponer una violación de la Primera Enmienda de su Constitución, pues en ella no dice que la libertad de expresión sólo se permitirá una vez que haya sido aprobada por “verificadores de hechos” de izquierdas.
En EEUU, estos “verificadores de datos” han estado descaradamente censurando opiniones conservadoras favorables al Partido Republicano del que Trump es candidato, lo que ha llevado a millones de ciudadanos a buscar RRSS alternativas para huir de la “Inquisición progre” de Facebook e Instagram, como pueden ser Gab, Truth Social o esa vanguardia de la libertad mundial llamada X y que está siendo acosada a nivel planetario.
Pero esto no solo ocurre en EEUU, ocurre en todo el mundo. A Facebook le imponen los distintos gobiernos supuestamente democráticos como el nuestro “verificadores de datos” que no solo censuran opiniones que perjudican a Sánchez, defienden a ese bipartidismo que desde que apareció VOX ya no existe. Los de Abascal son los más perjudicados de la censura, sin medios de comunicación favorables y con las RRSS vendidas a los enemigos, tienen muy difícil que su mensaje llegue a sus destinatarios y si lo hace llega manipulado.
Personalmente, llevo metidos en Facebook unos 5.000 artículos desde 2011, nunca tuve problemas, pero en este último año ya me han censurado muchos. Lo curioso es que lo hacen aduciendo razones absurdas y dejando a los usuarios en la más absoluta indefensión.
La solución sería muy fácil, todo el que cometa algún delito de opinión, que sea denunciado en un juzgado y que la Justicia de cada país actúe según dicte su Código Penal, pero no, los políticos, esos falsos demócratas que nos gobiernan y que reciben órdenes de no se sabe quién, prefieren ser ellos los que mediante la censura cercenen nuestra libertad de opinión.
Para entrar en facebook me envían una clave numérica al celular, no me permiten contraseña ni opinar. Profesores del que juró cumplir y hacer cumplir ?¿.Que malo soy.
A mí me han censurado ya dos veces