Estoy convencido de que el “caso Errejón” ha estallado porque a Sánchez le venía muy bien, ya que la corrupción de él, de su familia y de su partido, han dejado de ser el objetivo principal de los medios y también, porque este caso deja a Sumar en una situación tan difícil que posiblemente le lleve a su desaparición y muchos de sus votos pueden ir a parar a un PSOE que hace tiempo se echó al monte y está situado claramente en el espectro político en la ultraizquierda.
De todo este asunto es fácil deducir que quienes controlan el feminismo, amparan y encubren a quienes han perpetrado agresiones sexuales a mujeres. Como ha manifestado Santiago Abascal en X “Este hatajo de miserables son los que quieren enseñar educación sexual a nuestros hijos. Los que hablan en nombre de la mujer. Los que sueltan violadores y pederastas por las calles. Y los que les encubren cuando son de su partido”.
La ultraizquierda del PSOE y sus socios, llevan décadas atacando la libertad de educación queriendo imponer su ideología en las escuelas, y más concretamente sus dogmas en materia sexual, unos planteamientos que difieren abiertamente de las creencias y opiniones de millones de españoles. Ese adoctrinamiento que llevan a cabo socialistas y comunistas es impropio de un régimen democrático, pero tiene una larga tradición en dictaduras izquierdistas o en pseudo democracias.
Santiago Abascal también ha dado su opinión sobre el acoso sufrido por una dirigente de las Juventudes Socialistas a manos de un concejal del PSOE, que no fue expulsado de ese partido hasta que hubo dos sentencias judiciales condenatorias «No se salva ni uno. Todos son culpables de todo. Porque entre ellos se encubren. Han traficado con oro de tiranías, han movido dinero en bolsas de plástico, han saqueado el erario público para la familia del presidente, veraneaban en clubs de alterne mientras tenían a los españoles encerrados, han amparado o encubierto agresiones sexuales, han prostituido las instituciones hasta lo criminal, han liberado a violadores y terroristas”.
Todo lo que está sucediendo debería hacer reflexionar al PP, quienes hace ya demasiado tiempo decidió desertar de la batalla de las ideas contra la izquierda, cediendo a sus pretensiones adoctrinadoras y asumiendo, de hecho, aberraciones izquierdistas como la ideología de género.
Dime de qué presumes, y te diré de qué careces.
Ni es izquierda ni es la Psoe, es desecho