Vivimos una situación demencial, pues mientras los españoles de la provincia Valencia siguen viviendo entre el barro y absolutamente abandonados por las administraciones públicas, el Gobierno de la Nación que les ha dejado de lado y sus cómplices, los diferentes Gobiernos regionales, siguen alojando a centenares de inmigrantes ilegales en hoteles de lujo.
Hay enfermos en Paiporta que no tienen acceso a medicamentos, madres que han dado a luz en Catarroja hace menos de un mes y que no tienen pañales para su hijo recién nacido y personas mayores en Aldaya que no pueden salir a la calle y que, si no fuera por los voluntarios, no tendrían lo necesario para comer, pero eso sí, a los menas, no les falta absolutamente de nada.
Un ejemplo que debería indignarnos a todos los españoles, el Gobierno de Ceuta (PP) se gasta 2.310 euros al mes por cada mena y ya ha presupuestado 14,6 millones para atender a 520 de ellos en 2025. No puede ser que mientras a un solo español le falte un techo y la ayuda para salir adelante tras esta catástrofe, Gobiernos como el de Ceuta estén destinando desorbitadas cantidades de dinero en mantener a los menas y en islamizar Ceuta. Es una vergüenza y un escándalo que falten recursos para los nuestros mientras se derrocha este dineral en quienes han violado la ley.
Ceuta ha sido y será siempre una ciudad española. Hay que frenar su marroquinización. Hay que decirlo con absoluta claridad, billete de vuelta para los extranjeros que entran de manera ilegal en nuestra Nación, violando nuestras fronteras y siendo además víctimas en muchas ocasiones de mafias de tráfico de personas. Al que incumple la ley, no se le premia, se le devuelve a su país y se le manda el aviso de que a España no se entra ilegalmente.
Una vergüenza