El PP no participó en la votación del Congreso donde el PSOE y toda la jauría antiespañola que le apoya asaltó RTVE, pero sí ha propuesto a otros cuatro consejeros en la cuota del Senado. El Partido Popular había dejado en el aire la posibilidad de proponer consejeros al nuevo órgano de administración de RTVE por el Senado. Finalmente, ha apurado al límite el plazo el plazo concedido por la Cámara Alta para presentar su propuesta para el ente público.
El Partido Popular hizo en el Congreso el paripé de no votar la propuesta del PSOE, intentando hacer ver a los españoles que iba, por fin, a hacer oposición a este gobierno. Finalmente, no ha sido así y ha decidido aprovechar el asalto del Sánchez a RTVE para colocar a cuatro de los suyos con un sueldazo de 100.000 euros al año.
A la hora de la verdad, el bipartidismo siempre va de la mano cuando se trata de repartir poltronas y sueldazos. No hay institución que el PSOE no haya asaltado sin la ayuda y colaboración del Partido Popular. Lo vimos hace unos meses, cuando después de convocar a los españoles domingo tras domingo para protestar contra la infame Ley de Amnistía, el Partido Popular pactó con Sánchez y el PSOE el reparto del Consejo General del Poder Judicial.
Como siempre dirán que no tenían opciones, pero la realidad es que sí las tenían. Podrían haberse unido a la oposición total a este gobierno que representa VOX, pero en lugar de eso han decidido ser cómplices del asalto a otra institución y participar en este indecente mercadeo de puestos. El Partido Popular no tiene reparos en seguir blanqueando a este gobierno criminal con tal de que cuatro de los suyos puedan cobrar sus 100 mil euros al año.
En Andalucía aún recordamos lo que decía el PP cuando llegó a la presidencia de la Junta, por cierto, gracias al apoyo de VOX. Por entonces, nadie pensó que, Moreno Bonilla, se iba a convertir en el “gran blanqueador de la mafia socialista andaluza”. Y digo esto, porque ha hecho fijos en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) a los cientos de enchufados que el PSOE dejó en la extinta Faffe, algo que le va a perseguir el tiempo que le quede como presidente de nuestra región.
En la Faffe estaban todos los enchufados socialistas, sus familiares y sus amiguetes, aún recuerdo el bochorno de aquella comisión parlamentaria a la que acudió la esposa del socialista, Juan Espadas, empleada de la Faffe y que no supo responder a las preguntas que le hicieron sobre ¿cual era su función en ese chiringuito socialista?, de lo que se dedujo que cobraba sin trabajar, que era una más de las que nos robaba a los andaluces, porque eso es robarnos descaradamente.
Moreno Bonilla pudo haber echado a todos los enchufados, familiares y amiguetes del PSOE, ya que le dijeron incluso hasta la forma legal de hacerlo solo cuatro días después de llegar a San Telmo en 2019 y ocupar la presidencia andaluza, sin embargo, no ha hecho nada en estos seis años y ahora ha permitido que sean fijos.
Moreno Bonilla ha dado validez a la irregularidad, ha legalizado a los enchufados y de esta manera se ha convertido en el 1 de la Faffe al preferir asegurar el bienestar de los enchufados socialistas en el SAE al bienestar de los andaluces que podrían haber optado y ocupado esas plazas compitiendo en condiciones de igualdad.
La decisión del presidente popular andaluz me parece un bochorno y una vergüenza, pues con esta decisión ha incumplido una de las promesas electorales de su partido, dijo una cosa y ahora hace todo lo contrario, eso es estafar a sus votantes, al más puro estilo Sánchez.
Aunque lo mismo lo hace con la idea de que cuando pierda su partido el poder, los socialistas respeten y hagan fijos a los enchufados del PP, cosa que personalmente dudo.
No merece la pena decir nada