Una excelente noticia, el presidente de VOX, Santiago Abascal, ha sido elegido presidente del partido Patriotas por Europa, grupo que es el tercero de la Eurocámara con 86 eurodiputados de 13 partidos de 12 países distintos y el voto de más de 19 millones de europeos.
Abascal lleva muchos años trabajando sin descanso por la unidad y colaboración de las fuerzas patriotas de dentro y fuera de Europa, esas que cada vez tienen más respaldo del electorado, tal y como se demostró en las últimas elecciones europeas o en las pasadas elecciones en Estados Unidos con la victoria arrolladora de Donald Trump, esas que defienden la soberanía de las naciones, la seguridad en las calles y las fronteras seguras, la prosperidad económica y social, la familia, la vida y las verdaderas raíces de Europa y Occidente, las cristianas.
Patriotas defiende la necesidad de combatir la inmigración masiva alentada por las élites y los burócratas de Bruselas, denuncia la deriva federalista y contra la soberanía de las naciones de las autoridades comunitarias, y propone una alterativa real frente al consenso y la coalición entre populares y socialistas. Cada vez más europeos tienen claro que Europa no debe someterse a los intereses globalistas, sino trabajar para fortalecer a sus naciones, por ello, reafirman su compromiso inquebrantable con una Europa formada por naciones soberanas, fuertes y libres que colaboran entre sí.
Patriotas manifiesta que los pueblos de Europa están hartos de la inmigración ilegal, las políticas económicas fallidas y los burócratas de Bruselas. La voz de 19 millones de europeos debe ser escuchada. Su intención es clara “hacer a Europa grande otra vez”.
En su primer discurso como presidente de Patriotas, Abascal, ha manifestado, entre otras cosas que “Lo más importante son los valores que compartimos: el respeto a nuestra soberanía, la afirmación de la libertad, la defensa de la dignidad humana, de nuestra identidad, nuestras tradiciones y nuestra identidad cristiana”, “compartimos amenazas”, ha continuado, y ha señalado a las “estructuras supranacionales que nadie ha votado” y a los burócratas y globalistas que utilizan esas estructuras para imponer ideologías “ruinosas”, como la de género o el fanatismo climático. Ha incidido en cómo la inmigración descontrolada supone también una amenaza para la seguridad de los europeos.
Abascal ha finalizado diciendo que “Hasta ahora sólo los malos han trabajado unidos; tenemos el deber de proponer una respuesta total y global al globalismo. Los buenos debemos estar unidos”. Desde luego, ya era hora de que se unieran quienes están dispuestos a combatir a los enemigos de Occidente y de la Humanidad.
Solamente necesita el apoyo de medios de masas con sentido común para fortalecer España y Europa
En algunas comunidades de España, el avance de los grupos conservadores se hace difícil porque la hipocresía es pandémica; En el fondo nadie, ningún español es tan estúpido que no ve que para sus hijos/as no son las mismas ayudas que para un emigrante que tienen todos los derechos ganados a través de una promiscuidad sexual, una superpoblación desenfrenada y escaso interes por la disciplina y el trabajo de 8 hora hasta la jubilación cotizando. Antes de otorgar ayudas sociales habría que pedir historiales academicos y laborales, – y antecedente penales- de aquí o de allá y de ahí deducir si tienes «derechos» por vagos o por otras causas. Y restaurar la Ley de vagos y maleantes.