Teresa Ribera es vicepresidenta de España y ministra para la Transición Ecológica. Lo que la hace responsable de la Confederación Hidrográfica del Júcar, de la AEMET y de la limpieza de los cauces de los ríos y los barrancos. Muchos de estos mecanismos han fallado, provocando que la catástrofe del DANA de Valencia sea peor de lo que podría haber sido. Ella es claramente corresponsable de todas esas víctimas que ha habido como consecuencia de las políticas aberrantes que ha llevado a cabo su ministerio y el Gobierno al que pertenece.
Una persona con esta responsabilidad debería rendir cuentas de sus acciones, no ser recompensada con una vicepresidencia en la Comisión Europea.
Como Sánchez la quiere colocar de vicepresidenta de la Comisión Europea, la ha tenido escondida durante muchos días, cuando ella es una de las grandes culpables de la catástrofe, de que la DANA haya sido tan devastadora. Lleva años luchando por recuperar los cauces naturales de los ríos, con el peligro que esto implica, y obsesionada con destruir presas.
Lo que tiene que hacer Teresa Ribera es dar la cara, pero no para tener un puesto en la Unión Europea, sino para responder a las preguntas de los valencianos y dejar de esconderse en París o en Bruselas con el único objetivo de escurrir el bulto y lograr un cargo junto a la amiga de Sánchez y Feijóo, Úrsula Von der Leyen.
Si la nefasta, Teresa Rivera, consigue su objetivo en la UE, quedará aforada en Europa y será mucho más difícil que un Tribunal de Justicia la investigue por su más que posible responsabilidad en el desastre de la DANA.
¿De verdad el PP va a votar a favor de la candidata de Sánchez en Bruselas? Esa a la que apoyarán socialistas, comunistas, liberales y verdes.
El Grupo Popular español ya ha anunciado que votará que no, pero tenemos que presionar por todos los medios a todo este grupo, por cierto, el más grande de la Eurocámara, para evitar que Ribera logre su asiento.
La ciudadanía tiene que tener el valor suficiente para señalar a los culpables. Sánchez es culpable de no declarar la emergencia nacional. PSOE y PP son culpables por apoyar leyes ecologistas radicales, de no construir presas, de no limpiar cauces, de derribar infraestructuras hídricas y por supuesto, de defender el ruinoso e ineficaz estado autonómico.
Hay justicia divina , por encima de Europa ó de Sánchez