Cuando uno vive en una realidad política tan enfangada, cuando uno observa como quienes nos gobiernan lo hacen casi exclusivamente en su beneficio, uno corre el riesgo de caer en el escepticismo y generalizar, aunque afortunadamente, algunos entre los que me encuentro, creemos que esto tiene arreglo y que en nuestra sociedad aún hay muchos ciudadanos y colectivos que trabajan por la ciudadanía española y se esfuerzan mucho más de lo exigible pese a recibir muy poco a cambio.

Lo hemos visto tras la DANA de Valencia, cuando los miembros de nuestro Ejército recibieron las órdenes de intervenir, llegaron entre aplausos espontáneos y todo empezó a cambiar. Trabajan hasta la extenuación manchados de lodo, pero con la convicción de que hacen lo que deben por sus compatriotas.

En tantos años que llevo escribiendo artículos de opinión, en muy pocos casos he reproducido un texto completo de otro autor, ahora lo he hecho con uno que me ha llegado por whatsapp en el convencimiento de que yo jamás podría expresarlo tan bien.

Aquí lo tenéis.

“A los guardianes del silencio”

En las sombras de la historia, donde las palabras no llegan y los aplausos no resuenan, viven los militares, discretos por vocación y resignados por costumbre. Su labor es de esas que no buscan el reconocimiento ni el protagonismo, porque está tejida con los hilos invisibles del deber y la convicción.

Son los guardianes de la patria, siempre presentes, aunque casi nunca recordados; dispuestos, aunque rara vez celebrados.

El uniforme que portan no es solo tela y emblemas; es un juramento silencioso, una declaración de amor inquebrantable al suelo que los vio nacer.

Su lealtad no conoce matices ni condiciones, y su honestidad es un baluarte en un mundo donde las palabras suelen vaciarse de significado.

Mientras otros buscan la luz de los reflectores, ellos encuentran sentido en la discreción, en hacer lo correcto cuando nadie mira, cuando nadie lo exige.

Hay una ilegalidad, casi poética, en su entrega.

No porque rompan leyes, sino porque su nivel de compromiso desafía las reglas no escritas de una sociedad donde todo parece tener un precio.

Ellos son los que no piden nada a cambio, los que dan todo por convicción.

Sirven a una nación que, a menudo, no entiende del todo el sacrificio que implica estar siempre listos, siempre firmes, siempre en segundo plano.

Son dignos, no porque busquen serlo, sino porque no saben ser otra cosa.

En un mundo lleno de dudas, sus principios permanecen como roca en un río turbulento.

Pueden ser infravalorados, ignorados, incluso criticados, pero jamás pierden la brújula del honor.

En cada paso, en cada decisión, se percibe una disciplina que no se impone, sino que se elige; una fuerza que no se basa en el poder, sino en el carácter.

La sociedad, tan rápida para juzgar y tan lenta para reconocer, a menudo olvida que sobre sus hombros descansa una paz que parece dada por sentado.

Pero ahí están ellos, listos para actuar cuando haga falta, para defender lo que muchos ni siquiera saben que tienen.

Resignados, sí, porque saben que su labor no es entendida ni aplaudía, pero disciplinados, porque la satisfacción del deber cumplido es recompensa suficiente.

Son una contradicción hermosa: humildes, pero imprescindibles; invisibles, pero insustituibles.

A ustedes, militares, que encuentran gloria en el anonimato y fuerza en el servicio, les dedicamos este pensamiento.

Porque su amor por la patria, su buena fe y su lealtad nos recuerdan que todavía existen valores que no se negocian, principios que no se venden y almas que no se rinden.

Gracias por ser, en un mundo ruidoso, los guardianes del silencio.

Para todos los que admiramos a nuestros soldados, este texto seguro que es una gozada, mi felicitación al autor.

Un comentario en «En homenaje a nuestros soldados»
  1. VIVA ESPAÑAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Alejandro Baeza Serrano.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad