La entrevista de esta mañana de Carlos Herrera (COPE) a Aldama no ha tenido desperdicio, dijo que “si me pasa algo a mí o a mi familia el responsable será Sánchez” y “me llama delincuente un señor que tiene a su mujer imputada, a su hermano imputado y no dimite” entre otras lindezas y mientras tanto, Sánchez, su gobierno, su partido y sus antiespañoles socios, haciendo piña para que esto no afecte a la continuidad del Gobierno de demolición constitucional que sufrimos.
Pese a los problemas judiciales de quienes nos mal gobiernan, no es de descartar que Sánchez consiga aguantar en el poder hasta el último día de la actual legislatura y que por supuesto, impida el triunfo electoral de sus adversarios, PP-VOX, a la bolivariana, haciendo trampas. Los de Feijóo y los de Abascal deberían empezar a planificar qué harán para impedir el pucherazo que se avecina, pues tiempo tienen para tomar medidas, por ejemplo y me atrevo a dar esta idea, entre los dos partidos podrían cubrir todas las mesas electorales, conseguir todas las actas de escrutinio y que una empresa realice el recuento paralelo al oficial a fin de impedir el seguro fraude.
Pero Feijóo no está pensando en eso precisamente, él a lo suyo, de “maricomplejines” en Barcelona en el Congreso de la UGT, colegueando con los parásitos comegambas, intentando hacerse perdonar por ser de derechas, una vergüenza. Feijóo parece olvidar que UGT apoya al Gobierno en todo y a los independentistas, incluido su claro apoyo a impedir que los alumnos puedan estudiar en español en Cataluña. Feijóo ha protagonizado un insulto en toda regla a los pocos votantes que le quedan en ese pedazo de España. Eso sí, el líder de UGT, ese que no ha trabajado en su vida, encantado con tenerle allí, porque tras esto sabe que, si algún día llega este gallego a la presidencia del Gobierno, les seguirá regando con el dinero de todos.
Parece que ahora muchos empiezan a entender por qué Sánchez se ha dedicado a colonizar y a colocar a los suyos en absolutamente todo, órganos reguladores, medios públicos, aunque la Justicia aún no la controla del todo y por ahí es por donde se le puede hacer daño, pues mientras queden togas valientes habrá esperanza, aunque el despreciable que habita La Moncloa siempre tiene el as en la manga del codictador Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional.
Si cuando Zapatero llegó al poder nos dicen que España iba a estar así, no nos lo hubiésemos creído, ya estamos donde estamos y Venezuela esta mucho más cerca. Si a los que aún votan al PSOE les gusta tanto Venezuela, se podrían ir a vivir allí y librarnos a todos los demás y a sus descendientes de la que se nos viene encima. Destrozar una nación, es mucho más fácil que recomponerla. Con la que está cayendo, si no somos capaces de tirarnos a la calle y cargarnos a este Gobierno, simplemente nos merecemos lo que nos pasa.
De acuerdo, Alejandro