Los agricultores españoles han exigido la suspensión inmediata del acuerdo de libre comercio con Marruecos tras la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que lo declaró contrario al derecho internacional, ya que la competencia desleal de empresas marroquíes, muchas de ellas vinculadas al rey Mohamed VI, afecta gravemente a los productos agrícolas españoles.
El principal problema radica en las condiciones de producción en Marruecos, que son claramente ventajosas frente a las estrictas normativas europeas. La normativa marroquí permite el uso de productos químicos prohibidos en Europa y además allí el salario de todo un día es lo que aquí se paga en una sola hora de trabajo y así es absolutamente imposible competir. La sostenibilidad de la producción y la viabilidad económica de nuestro sector están más en peligro que nunca.
Pues bien, en medio del grave riesgo que corre nuestro sector primario, aparecen los buitres de, PP y PSOE, exministros y ex altos cargos, quienes crearon en su día un lobby denominado, Acento Public Affairs, una consultora que en 2022 alcanzó un volumen de negocio de 7,8 millones de euros y firman un polémico y “traidor” contrato con Marruecos de asesoría contra los intereses de los agricultores españoles, en el que se comprometen a representar los intereses de los agricultores marroquíes ante la Unión Europea y eso, a pesar de que los acuerdos agrícolas entre Marruecos y la UE han sido calificados de competencia desleal por asociaciones agrarias españolas. Es una vergüenza, pero España, a través de su Gobierno y de toda esta caterva de políticos profesionales dedicados ahora al tráfico de influencias actúan como facilitadores para mantener abierta la puerta de Europa a Marruecos y arruinar así a los agricultores españoles.
Acento, fundada en 2019 por el exministro socialista José Blanco y Antonio Hernando, actual secretario de Estado de Telecomunicaciones, ha crecido con el fichaje de influyentes figuras políticas de ambos partidos. Entre ellos destacan Elena Valenciano, ex vicesecretaria general del PSOE y afín a las posturas de Marruecos, y Alfonso Alonso, exministro del PP. La consultora también ha incorporado a familiares de altos cargos políticos, como Esteban González Guitart, hijo del eurodiputado Esteban González Pons. ¿Nada tiene que decir Feijóo a esto? Acento tiene oficinas en Madrid, Barcelona y Bruselas.
Lo mismo, Sánchez, cambio nuestra postura con respecto al Sahara y se hizo vasallo del Rey de Marruecos, entre otras cosas, para que muchos se lo llevaran calentito. Viendo estas cosas, todo es posible.
Una amiga, que tuvo una finca en Marruecos durante 20 años, me dijo que tuviese cuidado con sus productos y que los tuviese durante una hora en agua con bicarbonato y lavarlos muy bien. A buen entendedor….
Parece de una pesadilla recién horneada