Pablo Iglesias, utilizó el
caso Dina, el robo de su móvil y su famosa tarjeta SIM, para sacar beneficio
político intentando demostrar que las famosas “cloacas del Estado” iban contra
él. Tras ser encontrado posteriormente el móvil en los registros de la
“operación Tándem” en la que fue detenido el excomisario José Manuel Villarejo
y el giro que ha dado el caso, estamos en condiciones de afirmar que Iglesias
no es el perjudicado, que el líder podemita está bastante pringado en el
asunto.
De Dina Bousselham se dice
que es una asesora política y politóloga marroquí afiliada a Podemos. Cuando Iglesias fundó Podemos en 2014 y fue
miembro del Parlamento Europeo, eligió a Bousselham como jefe de su gabinete de
asesores, y más tarde, fue nombrada como gerente del aparato del partido
Podemos en Madrid. Sorprende que ningún medio de comunicación haya dicho lo
importante sobre Dina, evidentemente pretenden ocultárnoslo a todos los
españoles, una información que demuestra que Iglesias siempre ha estado al
servicio de quienes quieren lo peor para España. Dina Bousselham es miembro del
Servicio de Inteligencia de Marruecos con categoría de oficial, que Pablo
Iglesias la eligiera precisamente a ella como persona de confianza es demasiado
sospechoso.
Y es que Podemos, en la
actualidad, es la gran cloaca de nuestro sistema. Fue creado con fondos
procedentes de narco dictaduras y teocracias hostiles a occidente a través de una
fundación, y ahora este caso, en el que se están investigando hasta chivatazos
de fiscales anticorrupción al líder comunista, un caso en el que despidieron
hasta a dos de sus abogados al descubrir lo que tramaba Iglesias. Y nos decían
que venían a regenerar el sistema, han superado ampliamente lo que había y han
degradado aún más nuestra maltrecha democracia.
