ERC
consiguió ayer en el Congreso de los Diputados, que prosperara una
moción para que el Gobierno modifique la ley de libertad religiosa
de 1980. Y lo consiguió por un solo voto. La izquierda radical no
ceja en su ofensiva de negar lo religioso como algo inseparable de
nuestra historia, nuestra cultura y nuestra identidad nacional.
Ese
anticlericalismo genético de comunistas, recobrado en su día por
Zapatero, y ahora abrazado por Pedro Sánchez, siempre ha conducido a
nuestra sociedad a situaciones límite, a situaciones violentas y
dolorosas.
Cuando
hablamos de que la izquierda combate lo religioso, no nos
equivoquemos, combaten lo cristiano, mostrando su complicidad y
comprensión con otras religiones que ni siquiera respetan los DDHH.
El
sentido totalitario de socialismo y comunismo hace, que no cejen en
su ingeniería social, en manipular a la sociedad hasta eliminar
todas las formas de pensar que chocan con su modelo ideológico.
Lo
triste de todo esto, es que cuando la derecha gobierna, nunca deshace
lo hecho por la izquierda, nunca ofrece resistencia. Cuando pese a
prometérselo a sus votantes, llegó el Partido Popular con mayoría
absoluta al poder, no derogó la Ley del Aborto, ni siquiera la
modificó, y planteó un recurso de inconstitucionalidad ante el
Tribunal Constitucional, nos demostró su debilidad moral y su
cobardía.
Ayer
se aprobó una moción que va encaminada a quitarle libertad a los
cristianos y a ampliar el radicalismo contra ellos. Pero este solo ha
sido el primer paso, pues ahora, con un PSOE radicalizado que se
apuntará a todo para parecerse a Podemos, colaborará en todo lo que
vaya encaminado a arrebatar a los ciudadanos su sentimiento religioso
y el respeto a la vida humana. Los valores trascendentes son un freno
para sus planes. Creo que ahora toca la eutanasia.
