Cristobal
Montoro, fue fundador de Equipo Económico, un despacho dedicado al
tráfico de influencias, un despacho de “conseguidores” capaces
de satisfacer las necesidades de sus clientes a cambio de importantes
sumas de dinero.
Contra
los actuales integrantes de Equipo Económico, casi todos ellos
estrechos colaboradores del ministro en anteriores etapas, un juez a
admitido a trámite una querella de la Fiscalía por los delitos de
prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos,
tráfico de influencias y falsificación, tanto de documentos
mercantiles como de certificados.
A
nadie escapa, que el ministro lleva ejerciendo mucho tiempo como
“comercial” de su antiguo despacho, y lo que es mas grave, todo
parece indicar que Montoro ha conseguido que se tomaran decisiones de
Gobierno para cumplir compromisos adquiridos por Equipo Económico,
con importantes clientes. Algo absolutamente impresentable e impropio
de un ministro del Gobierno de España.
El
Parlamento acaba de reprobar a Cristobal Montoro, pero su verdadera
reprobación se la hizo el Tribunal Constitucional cuando sentenció
que su Amnistía Fiscal fue ilegal. ¿Cuantos clientes de Equipo
Económico se acogieron a dicha amnistía? Seguro que muchos. Por
mucho menos, en democracias serias, un ministro sería procesado.
Pero
como parece que pretende superarse día a día, ayer se descolgó con
unas declaraciones en las que amenazaba directamente al diario ABC
con llevarlo a los Tribunales “si de pasaba de la raya”. Ahora,
este “golfante” profiere un ataque a la libertad de expresión y
al derecho a la información, a todas luces impropio de quien ostenta
tan alta responsabilidad política.
Resulta
curioso comprobar que Montoro, en ningún momento ha desmentido lo
publicado por ABC, por lo que debe desconocer, que en un Estado de
Derecho, quien marca los límites de la libertad de expresión, nunca
es el poder político, sino la ley.
Lo
razonable sería que el ministro Montoro fuera cesado, pero claro,
siendo él un peón tan importante de la facción de la
vicepresidente, tengo serias dudas de que Mariano Rajoy haga lo que
debe.
