La historia de Juan Ramos,
parado y embargado por la Junta de Andalucía por heredar, está por fin, abriendo
los ojos a muchos andaluces que pese a toda la sinvergonzonería desplegada por
la administración andaluza a lo largo de décadas, seguían pensando que el
socialismo andaluz, miraba por los desfavorecidos.
Juan Ramos ha manifestado:
“Si la Junta de Andalucía necesita 8.500 euros de un desempleado sin ingresos,
y sus legisladores permiten que semejante injusticia suceda, me avergonzaré, no
de ser pobre, sino de ser andaluz y haber sido tan ingenuo (por no decir,
idiota) de creer que su gobierno se preocupaba
por los más desfavorecidos”.
Esta víctima de la
voracidad recaudatoria de la Junta, envió una carta a Susana Díaz a finales de
2015, en donde le exponía su desesperada situación como desempleado sin prestación y le pedía se
rectificara la descomunal valoración de la vivienda protegida situada en uno de
los barrios más humildes de La Línea de la Concepción, que le dejó su “madre
adoptiva” de hecho –pero no de derecho- tras fallecer a primeros de 2014 Su
padre biológico, falleció años atrás sin
haber promovido la adopción de sus dos hijos por parte de su esposa.
Juan Ramos, apeló al sentido
común de la presidenta y a la equidad de la administración, contra esa multa de
6.500 euros impuesta por no pagar el impuesto de sucesiones de una vivienda
valorada por la Agencia Tributaria de Andalucía en 45.000 euros, pero que ni
siquiera vale 20.000 euros a precio de mercado.
La respuesta de la Junta
fue la de multarle con 2.000 euros más, por lo que ya debe 8.500 euros, y
recordarle su obligación de cumplir la ley y pagar.
El gobierno socialista
andaluz, ni tiene sensibilidad social, ni hace el más mínimo intento para que
haya justicia social. Quien no tiene ni casi para comer, no puede pagar 8.500
euros, es imposible, y si ustedes terminan por quitarle la vivienda herencia de
su madre adoptiva, ustedes serán unos indeseables merecedores de que se les
subleve la población y les eche de un poder que ocupan pero no merecen.
