Susana Díaz, quiere
recuperar para su Gobierno a Diego Valderas, ex vicepresidente de la Junta de
Andalucía, el comunista que en el pasado fue su fiel socio. Y lo va a hacer
creando un puesto a su medida.

Para realizar el fichaje,
incluso tiene que modificar una ley, la de Memoria Histórica, que apenas lleva
dos meses en vigor, pues el puesto de Comisionado de la Memoria Histórica no
existe.

Susana pretende, blanquear
su gestión de pacto con el centro-derecha de Ciudadanos, con un representante
del comunismo andaluz, y a la vez, desestabilizar la confluencia de IU y
Podemos.

Durante dos años, Valderas
ha estado cobrando por la denominada cesantía, unos 100.000 euros de los
presupuestos andaluces, se le acaba de terminar el chollo y le ofrecen una
jubilación dorada, valiente sanguijuela.

Susana Díaz justifica su
pretendido fichaje denominando a Valderas como una persona de mucho prestigio,
hasta conocidos miembros del socialismo andaluz lo califican de “honorable político”,
algo indignante.

A continuación voy a
contaros una historia sobre Valderas, una historia que demuestra que es una
mala persona, un auténtico carroñero sin escrúpulos.

Diego Valderas adquirió su
segunda vivienda a precio de saldo procedente de un desahucio. En 1995 compró
el piso de enfrente del que ya tenía en su pueblo, Bollullos del Condado
(Huelva), directamente a la Caja de Ahorros El Monte al poco tiempo de que esta
entidad desahuciara a su propietario, que tras quedar en el paro, no pudo seguir
pagando un préstamo que debía a la citada caja pública.

El vecino desahuciado
denunció en su día que antes de que el procedimiento judicial de desahucio
llegara a su fin, él mismo había ofrecido el piso a Valderas por la cantidad
que a él le quedaba por pagar, exactamente ocho millones de pesetas, con el fin
de no quedarse sin piso y encima debiéndole dinero a la Caja.

Sin embargo, el entonces
presidente del Parlamento andaluz, que antes había sido durante 15 años alcalde
de Bollullos del Condado, no le quiso comprar la vivienda a su propietario,
prefiriendo esperar a la subasta judicial.

Curiosamente, las dos
primeras pujas quedaron desiertas y a la tercera sólo concurrió El Monte como
demandante, que se la quedó por un valor de cinco millones de pesetas como pago
de la deuda que mantenía el propietario. Entonces fue cuando hizo su aparición
Valderas, cual ave de rapiña se quedó con la vivienda de su desgraciado vecino,
posiblemente gracias a la información privilegiada que podía conseguir por ser
presidente del Parlamento andaluz, cargo que te abre muchas puertas,
información a la que no tienen acceso los demás ciudadanos.

Estamos hablando de un
hecho muy grave que demuestra la catadura moral de Diego Valderas. Saber que tu
vecino, que la familia que vive junto a la tuya lo está pasando muy mal,
personas a las que conoces desde hace muchos años, y solo pensar en hacer
negocio, resulta vomitivo, algo que solo hace gente sin ningún tipo de
escrúpulos.

Por mucho que nos quiera
“vender la moto” Susana Díaz, pretende fichar a un parásito de la política y a
una mala persona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Alejandro Baeza Serrano.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad