La Memoria de Actividades
de la Iglesia del año 2015, acaba de ser auditada por la consultora
PriceWaterhouseCoopers (PWC) y presentada al Gobierno para dar cuentas del
destino de los fondos que recibe la Iglesia a través de la asignación
tributaria.
Conviene recordar, que
nueve millones de contribuyentes marcan de forma voluntaria la casilla de la
Iglesia en su Declaración de la Renta, lo que permitió que en 2015, la
institución recibiera 250 millones de euros.
La Iglesia Católica no es
perfecta y entiendo que pueda ser criticada en algunos aspectos, de hecho,
considero que es beneficiosa esa crítica, eso sí, una crítica que debería ser
lo más constructiva posible.
Lo que es difícil de
admitir es esa crítica anticlerical y destructiva que procede siempre de los
mismos sectores de la sociedad, y que ocultan a sabiendas la inconmensurable
labor social que realiza la Iglesia por la sociedad, una crítica asentada en el
odio ideológico.
Para los que, por ejemplo,
insisten en pedir cosas como, que la Iglesia debe pagar el IBI de sus
propiedades, quisiera poner en su conocimiento estos datos:
-La Iglesia gestiona unos 6000
centros de enseñanza, lo que significa cerca de un millón de alumnos. Ello le supone
al Estado un ahorro de cerca de 20.000 millones de euros al año.
-La Iglesia gestiona más de
100 hospitales, ahorrando al Estado 6000 millones de euros anuales.
-La Iglesia gestiona más de
1000 centros, entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de
minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA; con más de
50.000 camas. El Estado se ahorra con ello cerca de 5000 millones de euros
anuales.
-Cáritas ha dado ayudas a
los más necesitados por valor de 180 millones de euros y Manos Unidas 50
millones de euros más, todo ese dinero ha salido del bolsillo de los cristianos
españoles.
-La Iglesia gestiona casi
400 centros de re-educación para marginados sociales: ex-prostitutas,
ex-presidiarios, y ex-toxicómanos, atendiendo en ellos 60.000 personas. Esto
supone un ahorro al Estado de 200 millones de euros anuales.
-La Iglesia gestiona unos
1000 horfanatos, en donde atiende a cerca de 15000 niños abandonados, ahorrando
al Estado cerca de 100 millones de euros al año.
-Para terminar, conviene
conocer que la propia Iglesia soporta el 80% del gasto de conservación y
mantenimiento de nuestra Patrimonio Histórico-Artístico, con ello el Estado se
ahorra en torno a los 35.000 millones de euros al año.
Conociendo estos datos
podemos hacernos una idea de la magnitud de lo que la Iglesia le da a nuestra
sociedad, y que debe ser reconocido desde la objetividad independientemente de
que tengamos creencias religiosas o no.
Por muchos fondos que la
Iglesia reciba, nunca serán suficientes para pagarle lo que ella le da a la
sociedad, y sobre todo, lo que el Estado se ahorra y posiblemente no tendría
dinero para pagar.
