Los sondeos nos dicen, que
tras las elecciones en el País Vasco, el 80% de los diputados serán partidarios
de romper la unidad de la Nación Española.
Recordáis cuando nos
repetían, y nos siguen repitiendo, que ETA había sido derrotada, otra mentira
más del sistema. ETA podría haber sido derrotada policialmente, pero
políticamente ha vencido. Además, para qué seguir matando si los suyos están
consiguiendo atesorar mucho más poder del que nunca soñaron.
El PSE-PSOE va a conseguir
un resultado desastroso, pues con la representación que tuvo hace unos años,
esos 8 o 9 escaños que le auguran, suenan a debacle. Muchos socialistas vascos
añoran esa época en la que Nicolás Redondo Terreros dirigía a un PSE digno, no
como el de ahora.
Y qué decir del partido
Popular, las encuestas le dan 7 u 8 escaños, a este paso pronto desaparecerá.
El día que Rajoy, Soria y Alonso decidieron acabar con ese PP vasco, de la
dignidad y los valores, el de Mayor Oreja, María San Gil, Regina Otaola y otros
muchos, ese día fue el comienzo de lo que ahora sucede. Aunque por otra parte
era lógico que lo hicieran, pues si a nivel nacional el PP había perdido todo
atisbo de los principios y los valores que atesoró en el pasado, no podía
permitir que los honestos y los íntegros dirigieran el Partido Popular del país
Vasco.
La semana pasada se produjo
un hecho que debe hacer pensar el sentido de su voto a los vascos que se
sienten españoles, mientras los mítines electorales de los socialistas y
populares se pueden realizar con total normalidad, el acto político de Vox en
Álava fue atacado por dos centenares de proetarras. Parece que todo lo bueno de
lo que renegó el PP lo ha heredado Vox.
El único partido que
condenó el ataque a Vox, fue UPYD, una pena que no se presente, pues muchos de
sus votos caerán en manos de los oportunistas sin escrúpulos de Ciudadanos.
