La UDEF de la Policía
Nacional detuvo ayer a la directora del Patronato de la Alhambra, la socialista
Mar Villafranca, en el marco de la investigación que lleva a cabo la Fiscalía
por un caso de presuntos delitos de blanqueo, malversación y tráfico de influencias.
Hablamos de un monumento dependiente de la Junta de Andalucía.
En Andalucía hemos llegado
a una situación en donde responsables públicos de medio pelo, esos que están al
tanto de los trapicheos y corrupciones de sus superiores, toman la decisión de
apropiarse de una pequeña parte del pastel y se corrompen también ellos.
La policía detuvo a seis
personas, entre ellas el empresario adjudicatario del servicio de audioguías del
monumento y al ex director general de la empresa, el resto, empleados públicos.
En 2007 se celebró un
concurso para adjudicar el servicio de audioguías, el cual se prorrogó en 2011
entre un cúmulo de irregularidades. Durante los primeros cuatro años, la
empresa GTP no pagó a la Alhambra nada por el servicio a pesar de haber
ofertado un canon fijo y otro variable. Pero la Alhambra nunca reclamó ese pago
ni inició el oportuno procedimiento de apremio para cobrar, lo cierto es, que
si lo hubiera hecho no se podría haber prorrogado el contrato. La UDEF ve
indicios de amaño.
El otro dato, es que la
facturación por audioguías descendió un 48% con respecto al anterior
adjudicatario, mientras que los visitantes aumentaban, una clara artimaña para
pagar a la Alhambra menos porcentaje. La diferencia es fácil deducir a que
bolsillo fue.
Los detenidos han sido
puestos en libertad con cargos por un presunto delito de malversación de fondos
públicos y fraude económico que podría alcanzar casi los seis millones de
euros.
Como podemos observar, en
esta tierra todo lo relacionado con la política y que mueve dinero se corrompe.
