Empieza a hacerse realidad
lo que muchos advertimos hace ya tiempo, Susana Díaz le avisa a Ciudadanos de
que lo pactado no se va a llevar a efecto de inmediato, que eso necesita
tiempo, un tiempo que probablemente se eternice.
Pasan los días y Ciudadanos
empieza a tener menos prisas para todo y rebaja sus intenciones, incluso se
niega a que se cree la “madre de todas las comisiones de investigación”, la del
caso Aznalcollar, precisamente en la que está pillada la presidenta. Eso es lo
que tiene prestar ayuda a la jefa de un régimen cleptocrático, el final de este
acuerdo puede ser el mismo que tuvieron en su día los de Izquierda Unida,
acabar achicharrados.
Eso sí, toda la oposición
sí ha apoyado la comisión de investigación solicitada por el PP sobre los
cursos de formación, un caso que supera en volumen económico al de los ERE,
según la propia Guardia Civil, 1.298 millones en subvenciones para cursos sin
justificar. El mayor fraude de la historia de nuestro país, ya que si tomamos
como inicio el año 2004, la cantidad se acercaría a los 6.000 millones de
euros.
Como es lógico, el PSOE se
ha opuesto a la creación de la comisión alegando que no es necesaria al estar
el caso en manos de la Justicia. Debemos recordar, que en la pasada legislatura
IU era socio del PSOE y cómplice para tapar sus corrupciones, y se opuso a la
creación de esta comisión por entonces, ahora curiosamente que está sentada en
el banco de la fría oposición si la apoya, y luego se extrañan de que algunos
rechacen coaligarse con ellos.
Curiosamente, Ciudadanos no
incluyó la creación de comisiones de investigación sobre los grandes casos de
corrupción en el acuerdo de investidura con el PSOE, algo incomprensible para
muchos.
El lunes se reunirán los
representantes de PSOE y Ciudadanos para en la primera comisión de seguimiento
de su pacto, y se supone que para establecer el plazo de cumplimiento de las
medidas acordadas, estoy expectante para ver la capacidad de aguante de los de
Juan Marín ante las marrullerías socialistas para incumplir o retrasar lo
pactado.
