Un Juzgado de Antequera, a
instancias de la Fiscalía de Medio Ambiente, ha investigado y desvelado el
inmenso fraude cometido durante los últimos 25 años en diversas localidades de
la Sierra Sur de Sevilla en relación a lo que debería ser una innovadora planta
de reciclaje de basuras, que en realidad era un negocio-farsa para esconder
todo tipo de basura bajo tierra sin clasificación alguna.
Lo que en teoría era una
central de gestión de residuos con vocación netamente ecologista para la
protección del medio ambiente que permitiera reducir la emisión de CO2 a la
atmosfera y mejorar la calidad de vida de los 70.000 habitantes de la comarca,
era una gran estafa socialista.
Hay seis detenidos, entre
ellos alcaldes y concejales del PSOE y directivos de la central que en su día
fueron puestos a dedo por el partido, simplemente, porque allí jamás se recicló
nada. Era un negocio corrupto auspiciado por el PSOE con el único fin de
engañar al ciudadano y embolsarse pingües beneficios. Allí jamás se trató
basura. Tal como entraba por una puerta, salía por la otra en un camión que la
llevaba a un lugar oculto que la enterraba bajo tierra.
El único ecologismo que
conoce el PSOE es el del fraude, un partido que se ha quedado sin nada que
defender y se ha apropiado de conceptos como ecologismo, feminismo, igualdad y
otros muchos, como si fueran iconos exclusivos e inherentes de su ideología.
Un nuevo ejemplo de las
barrabasadas que cometió el PSOE durante décadas en su cortijo de Andalucía.
Que aún queden andaluces, de esos que no comen del PSOE, que les sigan votando,
lo único que demuestra es que la ignorancia está aún muy presente en esta gran
región.
