Se ha levantado el secreto
del sumario de las facturas falsas de UGT Andalucía, tras leerlo se constata
como una organización creada para ayudar y defender a los trabajadores se ha
transformado en una trama delictiva.
La cúpula de UGT era un
auténtico nido de corruptos que se lucraban con el dinero de todos los
ciudadanos españoles, estos desalmados crearon una tupida red tras la cual
gozaron de absoluta impunidad durante demasiado tiempo.
Es un hecho, que el
sindicato cobraba un canon revolucionario en concepto de descuentos a
proveedores, comisiones a los constructores y facturas inventadas giradas a la
Junta de Andalucía.
Ha quedado de manifiesto,
que los quince miembros de la comisión ejecutiva tenían pleno conocimiento de
las actividades delictivas que se estaban realizando mediante el desvío de
fondos. Fondos que iban para la realización de actividades sindicales, para la
compra de regalos para los congresos o directamente al bolsillo de sus
dirigentes. Recordemos que el entonces secretario general de UGT Andalucía,
contaba mensualmente con 3000 euros para gastos, más chófer y una Visa Oro.
Estamos ante hechos
gravísimos, y considero que no puede pasar un día más sin que Cándido Méndez y
toda su cúpula sindical asuman sus responsabilidades y dimitan de sus cargos. Deben
de dimitir, tanto si conocían el desfalco por ser encubridores, como si lo
desconocían por su incapacidad de controlar parte de su organización. Sin esas
dimisiones, UGT jamás recuperará su pasado prestigio y su credibilidad
perdidos.
