Solo faltan escasas dos horas
para que se celebre la segunda votación de la investidura de Pedro Sánchez.
Aunque parece todo muy atado, muchos españoles aún confían en que a algún o a
algunos diputados socialistas les entre un ataque repentino de dignidad y
patriotismo, pongan a España por delante de mantener el cargo y el sueldo, y
eviten así, la pesadilla de penetrar en el túnel de un cambio de régimen
revolucionario.
No nos equivoquemos,
oficialmente, Pedro Sánchez, será el presidente, pero quien de verdad gobernará
este país será Pablo Iglesias, alguien que entre otras muchas cosas, es acusado
por el gobierno de Bolivia de haberse financiado con dinero manchado de sangre
del narcotráfico y ser un sicario, de La Habana y de Caracas. En su gobierno
también parece que va a haber gentuza de la catadura de Alberto Garzón, quien
abiertamente en RRSS califica a todo juez que aplica la ley como reaccionario.
Sánchez presidirá, Iglesias
gobernará, y los golpistas, separatistas, y los proetarras, tendrán que aprobar
todo lo que se vaya a hacer, una auténtica pesadilla.
Mientras esto está
sucediendo, la Unión Europea nos sigue faltando al respeto y sigue riéndose de
nuestra soberanía. Si Puigdemont, Comín y Junqueras son eurodiputados, España
debería abandonar esta UE, simplemente por dignidad nacional.
A los españoles que amamos a
nuestro país, solo nos queda el Rey al frente de nuestras FFAA, las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado, Vox, y esos otros partidos españoles y
constitucionalistas, grandes y pequeños, que tienen que dar la batalla desde el
primer día. Pese a todo, ahora más que nunca, viva la legalidad, viva la
Constitución, VIVA EL REY y VIVA SIEMPRE ESPAÑA.
