Lo que ha pasado en La Paz
con la encargada de negocios de la Embajada de España en su visita a la
legación de Méjico, es muy fácil de entender. En esa embajada se refugian
varios exgerifaltes de la mafia, que no gobierno, de Evo Morales, y esos
personajes conocen perfectamente las andanzas de los líderes de Podemos en ese
continente. Hablamos de colaboradores de Evo Morales que participaron en el
pucherazo electoral que llevó a su presidente a huir de Bolivia.
Es inevitable, que el pacto
de gobierno PSOE-Podemos, conlleve la radicalización de nuestra política
exterior, situándola en la órbita de quienes pertenecen al Foro de Sao Paulo,
es decir, a la de gobiernos populistas, autocráticos y dictatoriales que apoyan
a esa izquierda revolucionaria que incendia las sociedades americanas en las
que empieza a aparecer cualquier atisbo democrático.
Si los refugiados en la
Embajada de Méjico, cantasen y dijeran todo lo que saben de Iglesias y los
suyos, se frustrarían todos los planes de Sánchez, por ello, nunca se sabrá si
el plan consistía en liberarlos o simplemente secuestrarlos y callarlos para
siempre.
Lo cierto es, que Sánchez y
su gobierno, deberían dar unas explicaciones que nunca darán, dejando claro,
que para Sánchez todo vale con tal de no abandonar la presidencia de un
gobierno que claramente no servirá, ni a España ni a los españoles.
El comportamiento, de Sánchez
y los suyos, empieza a asustar, tengo el presentimiento de que lo que nos ha escandalizado
hasta ahora va a ser “pecata minuta” en relación a lo que pronto llegará.
