ERC lo ha dejado todo
bastante claro en su Congreso, hay que agradecerle que no haya ocultado ninguna
de sus intenciones, de sus objetivos. Ojalá todos los partidos trasmitieran lo
que realmente piensan.
ERC le exige al PSOE, aprobar
una ley de amnistía para los líderes independentistas preso y la celebración de
un referéndum de autodeterminación en Cataluña.
Además, ERC no renuncia a
organizar otro referéndum ilegal, es decir, no renuncia al unilateralismo. Apoya
el movimiento violento de los CDR y apuesta por la desobediencia. Entre sus
prioridades está la de impulsar un referéndum sobre la continuidad de la
Monarquía, y apuesta claramente por el pancatalanismo, es decir, anular las
identidades propias de Valencia y las Islas Baleares, mediante la historia
manipulada que inoculan sus sicarios ideológicos en ambas sociedades, con la
clara intención de anexionarlas a Cataluña.
Tras conocer lo que piensa
ERC, lo lógico sería iniciar de inmediato su ilegalización, como partido
político que solo pretende dinamitar nuestra Nación y su régimen democrático.
Pero no, el traidor de Sánchez está cerrando el apoyo de esta gentuza
antiespañola para su investidura como presidente de esa España que sus socios
pretenden destruir.
Soy de los que piensan, que Sánchez
lo ha pactado y va a intentar un cambio constitucional que afecta al núcleo
duro de nuestra Carta Magna, con la intención de cambiar el término
“nacionalidades” por el de “naciones” con el que abriría “la caja de los
truenos”, e intentaría celebrar un referéndum sobre Cataluña votado por todos
los españoles, aunque con el único fin de saber, qué es lo que opinan los
catalanes. Alguien va a tener que frenar todo esto, y si hablamos de partidos,
es lógico pensar, que si no lo para Vox no lo para ninguno, en solitario, o
encabezando un frente nacional más amplio.
