La sentencia del Tribunal de Justicia
de la Unión Europea sobre Oriol Junqueras, en la que dice que debió disfrutar
de impunidad nada más ser elegido eurodiputado, supone un gravísimo ataque a
nuestra soberanía y, por lo tanto, a nuestra Constitución.
Después de que varios países
«aliados» hayan cuestionado y humillado a nuestra justicia, el
Tribunal Europeo de Justicia de la UE da oxígeno y apoyo al proceso golpista en
Cataluña. Ahora, los «eurosumisos» nos pedirán que acatemos y
respetemos en silencio esta nueva humillación a España.
Aquí lo único que hay que
respetar es la soberanía de España, que pertenece a todos los españoles y no
puede ser cuestionada desde oscuros despachos de Bruselas o en infames negociaciones
entre el gobierno de Sánchez y los enemigos declarados de nuestra Nación. Debemos
exigir que las instituciones europeas respeten a España.
Ante este ataque a nuestra
soberanía, a nuestra Constitución, y al fundamento de la misma, que es la indisoluble
unidad de la Nación española, los españoles de bien, deberíamos pronunciarnos y
movilizarnos para ahora más que nunca, pedir la ilegalización de los partidos
separatistas, la suspensión de la autonomía catalana, y la detención de los
cabecillas del golpe, Torra incluido.
Ya es hora de que España se
haga respetar en Europa, por esta “Europa de los Mercaderes” que últimamente
nos toca tanto los cataplines y que va a conseguir que los “euroescépticos” se
multipliquen por doquier.
