Lo que le ocurre al PA es algo que nos debería de preocupar a todos andaluces, un partido que no hace mucho tuvo un peso importante en la política andaluza y nacional, un partido que lleva tiempo, demasiado diría yo, en caída libre. Es como si se le hubiera olvidado como comunicarse con los andaluces.
Posiblemente, el gran problema del PA sea su mensaje, ya que desde su fundación muchas cosas han cambiado, y además, dentro del propio andalucismo existen distintas sensibilidades y tendencias, algo lógico por otra parte.
Estos últimos días, hemos podido ver como dentro del partido se ha producido una guerra interna que ha provocado la salida de Pilar González, alguien que, desde mi punto de vista y con todos los respetos hacia su persona, ha actuado como la que se casa con un hombre sin gustarle demasiado pero con la idea de cambiarlo por completo. Si ella se sentía muy de izquierdas y muy nacionalista, algo muy respetable por cierto, debería haber entendido que otros compañeros no lo eran. Debería haberse dedicado a sumar, a unir y a aglutinar en vez de hacer lo que ha hecho.
Yo personalmente, jamas he militado en el PA, y con la comodidad de hablar desde fuera, debo decir que desde mi punto de vista, la única salida es la refundación, una refundación que sirva de punto de partida para que, desde un posicionamiento andalucista, progresista y sin ideología, consiga ser un partido abierto a todos, donde todos tengan cabida, procedan desde donde procedan.
“Andalucíanoquieresermásquenadie,perotampocomenos”,transmitiendo esa idea tan simple,el“tarjetelectoral”delPAsubiríaenormemente. Y efectivamente, de eso se trata, andaluces que se comprometan con el PA para, entre todos, luchar por que la igualdad interterritorial sea un hecho, al contrario de lo que ocurre actualmente. Andalucía, los andaluces, tenemos derecho a disfrutar de los mismos niveles de bienestar que otros tienen, los andaluces tenemos derecho a disfrutar del mismo nivel de calidad en los servicios públicos que otros disfrutan, nosotros hablamos de justicia, de igualdad, otros, los nacionalismos periféricos de puro egoísmo, Andalucía, los andaluces no somos como ellos y hemos demostrado sobradamente nuestra lealtad al conjunto de España a lo largo de la historia.
Y que decir del importante papel que deben ocupar en el futuro PA sus militantes históricos. Sin Alejandro y los demás, el PA perdería su esencia, otro de los grandes errores del mandato de Pilar, es imposible llegar al destino que te has marcado si reniegas de tus orígenes.
Tampoco estaría mal que el nuevo PA tratara de convertirse en el referente de la lucha contra la corrupción política en nuestra tierra, una tierra salpicada por esas practicas, unas practicas que han hecho que la ciudadanía se aleje de la política.
El PA tiene mucho por hacer una vez solucione sus problemas internos y sea capaz de conformar una auténtica piña con las ideas claras, unas ideas fundamentales que puedan hacer suyas la mayoría de los andaluces.
Lo mejor que podria sucederle al PA es desaparecer. Es una formación reaccionaria por definición y de hecho surgió en la transición por aquello de "los catalanes" y los "vascos", es decir, los nacionalistas vascos y los nacionalistas catalanes; buscaban el mimetismo, nunca el combatir al nacionalismo.