Desde que Pedro Sánchez se apoyó en los comunistas del antisistema Iglesias para gobernar, un partido radical, contrario al orden constitucional y a la Jefatura del Estado, el PSOE dejó de ser un partido de Estado y optó, por romper los consensos constitucionales y empezar a maniobrar para someter a la justicia.
Lo que ahora pretenden, socialistas y comunistas, es simplemente, un atropello a la legalidad que dejará a la Justicia sin el más mínimo atisbo de independencia.
La sentencia del Tribunal Constitucional de 1986 fue posible gracias a la cautela de la ley que establecía una mayoría de tres quintos en la votación, ahora, estos aprendices de dictadores pretenden quitar esa proporción para que la mayoría que gobierne en cada momento, nombre y controle, a la Justicia, a sus órganos de gobierno y a los altos tribunales. Lo dijo el otro día Iglesias, ustedes de la derecha, jamás volverán a gobernar, o algo parecido. Los enemigos de España, socialistas, comunistas, separatistas y proetarras, parecen tener muy claro que nos espera a los españoles un largo periodo de “tinieblas”.
Todo parece indicar que, la proposición de ley de la izquierda, no va a pasar ningún control previo, ni los preceptivos informes del Poder Judicial y del Consejo de Estado. Estamos ante una gran tropelía constitucional al estilo bolivariano. Aunque los partidos constitucionalistas recurran al TC, yo personalmente, del “Prostitucional” me fío cada vez menos.
Alejandro Magna Calva: Fraga, San Juan Pablo II, la Beata Eusebia Palomino, Nostradamus y otros lo predijeron, no hay nada nuevo. Si encuentro las cuartetas de Nostradamus te envío una predicción muy interesante sobre un rey español no cumplida hasta el momento. El garante de la Constitución parece que se lima las «alzas» en lugar de pegar un puñetazo y declarar el estado de guerra. EE.UU y Marruecos se frotan las manos por el telurio de Canarias.